La red de bitcoin acaba de registrar uno de los ajustes técnicos más significativos de su historia reciente. La dificultad de minería de Bitcoin cayó un 11,16%, marcando el mayor ajuste negativo desde la prohibición de la minería en China en 2021 y posicionándose como el décimo mayor descenso porcentual de todos los tiempos.
Este movimiento no ocurre en el vacío. Responde a una combinación crítica de colapso del precio de bitcoin, caída abrupta del hashrate global, presión macroeconómica y eventos climáticos extremos que obligaron a los mineros a apagar miles de equipos. El resultado es un punto de inflexión para la industria minera y una señal clave para el mercado.

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¿Qué significa la caída de la dificultad de minería de Bitcoin?
La dificultad de minería es el mecanismo que ajusta automáticamente cuán complejo es encontrar un nuevo bloque en la red de bitcoin, con el objetivo de mantener un tiempo promedio de 10 minutos por bloque.
Cuando el poder computacional (hashrate) disminuye, la red responde reduciendo la dificultad, permitiendo que los bloques sigan produciéndose a un ritmo estable.
En este caso, la dificultad cayó de 141,67 billones a 125,86 billones en el bloque 935.424, una corrección histórica que refleja una salida masiva de mineros de la red.
El mayor ajuste negativo desde la prohibición minera en China
La última vez que se observó una caída comparable fue en julio de 2021, cuando China ejecutó una prohibición total contra la minería de criptomonedas. Aquella decisión desconectó de golpe a gran parte del hashrate mundial.
Desde entonces, el ecosistema no había vivido una corrección de esta magnitud. De hecho, incluso supera ampliamente la caída del 7,5% registrada en junio de 2025, que hasta ahora era considerada la mayor desde la era post-China.
Este nuevo ajuste consolida el momento actual como uno de los más estresantes para la minería de bitcoin en más de cuatro años.

El hashrate de Bitcoin se hunde un 20% en solo un mes
La raíz del problema es clara: el hashrate total de la red de bitcoin se ha desplomado cerca de un 20% en el último mes.
Según el índice de Luxor, el poder computacional cayó hasta aproximadamente 863 EH/s, muy por debajo de los máximos históricos superiores a 1,1 ZH/s alcanzados en octubre. Solo en la última semana, la caída fue cercana al 11%, evidenciando una aceleración en la desconexión de equipos.
Este retroceso llevó a que los tiempos promedio de bloque se extendieran hasta 11,4 minutos, muy por encima del objetivo del protocolo, lo que activó automáticamente el ajuste negativo de dificultad.
Bitcoin en caída libre: el golpe directo a la minería
Uno de los principales catalizadores del colapso del hashrate ha sido el desplome del precio de bitcoin, que llegó a caer más del 45% desde su máximo histórico superior a $126.000 registrado en octubre.
El precio tocó mínimos cercanos a $60.000 a comienzos de febrero, antes de rebotar hacia la zona de $68.800. Sin embargo, este rebote no ha sido suficiente para aliviar la presión sobre los mineros.
Factores como:
- Altos rendimientos de los bonos del Tesoro
- Salidas persistentes de capital de los ETF spot de bitcoin
- Un entorno generalizado de aversión al riesgo
han reducido drásticamente la rentabilidad minera.
ETF spot y presión estructural sobre bitcoin
Un elemento clave del actual contexto es que los ETF spot de bitcoin en Estados Unidos se han convertido en vendedores netos en 2026. Esta dinámica ha eliminado una fuente crucial de demanda estructural que en ciclos anteriores ayudó a sostener el precio.
La combinación de ventas institucionales, debilitamiento del mercado tradicional y presión macroeconómica ha creado un entorno hostil para la minería de bitcoin, acelerando la salida de operadores con márgenes ajustados.
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Winter Storm Fern: el golpe climático que apagó miles de mineros
A la presión financiera se sumó un evento inesperado pero determinante: Winter Storm Fern, una tormenta invernal que golpeó regiones clave de Estados Unidos a finales de enero.
El evento forzó a numerosos mineros a desconectar operaciones para aliviar la presión sobre las redes eléctricas residenciales. Se estima que aproximadamente 200 EH/s quedaron fuera de línea temporalmente.
Uno de los casos más extremos fue Foundry USA, cuyo hashrate se redujo cerca de un 60%, contribuyendo significativamente al descenso global del poder computacional.
Hashprice en mínimos históricos: la rentabilidad se desploma
El indicador más directo del sufrimiento minero es el hashprice, que mide los ingresos esperados por unidad de poder computacional.
A inicios de febrero, el hashprice de bitcoin cayó a un mínimo histórico de $33,31 por PH/s/día, con un promedio diario de $34,91, muy por debajo del nivel crítico de $40, considerado el umbral de rentabilidad para muchos operadores.
Cuando el hashprice cae por debajo de ese nivel, los mineros enfrentan una decisión binaria: apagar equipos o asumir pérdidas operativas.
Solo los mineros más modernos sobreviven
La crisis ha expuesto una dura realidad: solo los equipos de última generación siguen siendo rentables.
Según datos del sector:
- Los Antminer S23 continúan operando con márgenes saludables
- Los Antminer S21 y Whatsminer M6 están al borde de la inviabilidad
- Muchos modelos anteriores ya operan directamente en pérdidas
Esto está acelerando una limpieza estructural del ecosistema minero, donde los operadores menos eficientes quedan fuera del mercado.
Minar bitcoin cuesta más de lo que vale
La presión es aún mayor si se observa el costo de producción. Actualmente, minar un solo bitcoin cuesta en promedio $87.000, mientras que el precio spot ronda los $69.000, es decir, cerca de un 20% por debajo del costo de producción.
Además, las comisiones por transacción, que durante el auge onchain de 2024 llegaron a representar cerca del 7% de los ingresos, hoy apenas aportan alrededor del 1%, aumentando la dependencia absoluta del precio de bitcoin.
¿Señal bajista o oportunidad contraria?
Pese al panorama sombrío, algunos analistas ven señales históricamente constructivas. Datos de ciclos anteriores muestran que cuando el hashrate de bitcoin se contrae, el precio ha registrado rendimientos positivos a 90 días en aproximadamente el 65% de los casos.
Desde esta perspectiva, la caída de la dificultad podría interpretarse como una fase final de capitulación minera, un patrón que históricamente ha precedido a procesos de estabilización y recuperación del mercado.
La caída de dificultad ofrece alivio… pero limitado
Desde el punto de vista técnico, una menor dificultad significa que cada unidad de hashrate tiene más probabilidades de obtener recompensas, ofreciendo cierto alivio a los mineros que permanecen activos.
Sin embargo, este beneficio es relativo. Si el precio de bitcoin no logra recuperar niveles clave, la mejora mecánica en la dificultad será insuficiente para restaurar la rentabilidad general del sector.
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Un punto crítico para Bitcoin y su minería
La caída del 11% en la dificultad de minería de bitcoin no es solo un dato técnico: es el reflejo de una tormenta perfecta que combina precio, macroeconomía, infraestructura y clima.
Este ajuste marca uno de los momentos más desafiantes para la minería desde 2021, pero también podría sentar las bases para una reconfiguración más eficiente y resiliente del ecosistema.
Bitcoin se encuentra, una vez más, en una fase de prueba. Como ha ocurrido en ciclos anteriores, los excesos se corrigen, los actores débiles desaparecen y la red se ajusta. La pregunta clave no es si la minería sobrevivirá, sino qué tan rápido bitcoin logrará recuperar el equilibrio entre precio, seguridad y rentabilidad.




















































