El hashrate de Bitcoin —la métrica que representa el poder computacional total dedicado a asegurar la red— ha sufrido una caída histórica cercana al 50% en apenas una semana, un evento poco frecuente incluso en los ciclos más volátiles del ecosistema cripto.
Entre el 23 y el 30 de enero de 2026, la red de Bitcoin pasó de operar con aproximadamente 1.33 ZH/s (1.330 EH/s) a tan solo 0.67 ZH/s (670 EH/s), lo que implica una reducción de alrededor de 660 EH/s de potencia minera activa.
En términos simples, el hashrate de Bitcoin se redujo a la mitad en cuestión de días, encendiendo alertas entre analistas, mineros e inversores que siguen de cerca la salud estructural de la red.

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Datos técnicos clave: magnitud real de la caída del hashrate
Para dimensionar correctamente el evento, es importante revisar los números concretos:
- Hashrate el 22 de enero de 2026: ≈ 1.33 ZH/s
- Hashrate al 30 de enero de 2026: ≈ 0.67 ZH/s
- Caída absoluta: ≈ 660 EH/s
- Caída porcentual: ≈ 50% del hashrate global


Esta variación no es una oscilación menor ni un ajuste gradual. Se trata de una de las contracciones más abruptas del hashrate de Bitcoin registradas en los últimos años, comparable solo con eventos excepcionales como prohibiciones regulatorias o apagones masivos.
¿Qué provocó la caída del hashrate de Bitcoin?
Clima extremo en Estados Unidos como factor detonante
El detonante principal de esta fuerte caída del hashrate de Bitcoin ha sido un episodio de clima extremo en Estados Unidos, caracterizado por tormentas invernales severas y temperaturas inusualmente bajas que han tensionado la infraestructura energética del país.
Durante la última semana de enero, diversas compañías eléctricas solicitaron a grandes consumidores industriales —incluidas las mineras de Bitcoin— reducir o apagar temporalmente su consumo energético para evitar sobrecargas y garantizar el suministro a hogares y servicios esenciales.
Curtailment energético: una práctica clave en la minería moderna
Este tipo de eventos se conoce como curtailment energético, un mecanismo mediante el cual las empresas mineras apagan voluntariamente sus equipos cuando la red eléctrica lo requiere.
Lejos de ser una señal de debilidad, el curtailment refleja una integración cada vez mayor de la minería de Bitcoin en los sistemas energéticos tradicionales, especialmente en Estados Unidos, donde muchas operaciones actúan como consumidores flexibles.
Mineras y pools más afectados por la caída del hashrate
El impacto no fue homogéneo. Las operaciones con mayor exposición geográfica a Estados Unidos fueron las más afectadas.
Entre las principales destacan:
- Foundry USA, el mayor pool de minería de Bitcoin a nivel mundial
- Luxor, con una presencia significativa en Norteamérica
Ambos pools redujeron de forma notable su potencia durante los días más críticos para priorizar la estabilidad del sistema eléctrico.
Asimismo, grandes compañías mineras que cotizan en bolsa también se vieron obligadas a interrumpir operaciones:
- Riot Platforms
- Marathon Digital Holdings
Estas empresas cuentan con infraestructuras altamente dependientes del suministro energético continuo, por lo que los apagados temporales impactaron directamente en el hashrate global.
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¿Significa esta caída que Bitcoin es menos seguro?
Esta es la pregunta clave que muchos usuarios se hacen al observar una caída tan pronunciada del hashrate de Bitcoin.
La respuesta corta: temporalmente, sí, pero sin riesgo sistémico
Desde un punto de vista estrictamente técnico, menos hashrate implica menos potencia protegiendo la red frente a ataques. Sin embargo, el contexto es fundamental.
Incluso tras la caída, Bitcoin continúa operando con aproximadamente 670 EH/s, una cifra extraordinariamente alta en términos históricos y muy superior al umbral necesario para garantizar la seguridad del consenso.
No hubo fallos de red ni eventos críticos
Durante este periodo:
- ❌ No se registraron interrupciones de la red
- ❌ No hubo reorganizaciones profundas de bloques
- ❌ No se produjeron fallos de consenso
La red siguió procesando bloques con normalidad, confirmando que la arquitectura de Bitcoin está diseñada para absorber shocks temporales de hashrate sin comprometer su funcionamiento.
El papel del ajuste de dificultad en la resiliencia de Bitcoin
Uno de los pilares de la seguridad de Bitcoin es su mecanismo automático de ajuste de dificultad.
Si una reducción del hashrate se mantiene en el tiempo, el protocolo ajusta la dificultad de minado cada aproximadamente 2.016 bloques, permitiendo que la red:
- Mantenga intervalos de bloque cercanos a los 10 minutos
- Reequilibre incentivos para los mineros activos
- Preserve la estabilidad operativa incluso en escenarios adversos
En este caso, la caída fue rápida y concentrada, por lo que el ajuste actúa como una red de seguridad estructural, no como una solución de emergencia.
Un evento que refuerza —no debilita— la narrativa de Bitcoin
Paradójicamente, episodios como este refuerzan la tesis de Bitcoin como sistema antifrágil.
La red demostró que puede:
- Perder el 50% de su hashrate en días
- Seguir operando sin fallos
- Mantener su seguridad y consenso
- Ajustarse automáticamente si el entorno lo exige
Pocos sistemas financieros o tecnológicos del mundo pueden absorber una reducción tan drástica de recursos sin colapsar.
¿Qué se espera ahora para el hashrate de Bitcoin?
Todo apunta a que la caída del hashrate de Bitcoin es transitoria.
A medida que:
- Se normalicen las condiciones climáticas en EE. UU.
- Se estabilice la demanda energética
- Las mineras reanuden operaciones completas
El hashrate debería recuperarse progresivamente, como ya ha ocurrido en episodios similares del pasado.
Históricamente, estos eventos han sido seguidos por rápidas recuperaciones del poder computacional, especialmente cuando no existen factores regulatorios o estructurales de fondo.
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Una caída histórica, pero sin amenaza real para Bitcoin
La reciente caída del hashrate de Bitcoin del 50% en una semana es, sin duda, un evento excepcional desde el punto de vista estadístico y técnico.
Sin embargo, el análisis en profundidad muestra que:
- La causa es externa y temporal (clima y energía)
- La red nunca dejó de funcionar
- La seguridad de Bitcoin no estuvo comprometida
- El diseño del protocolo volvió a demostrar su robustez
Bitcoin tuvo menos protección relativa durante unos días, pero sigue siendo uno de los sistemas más seguros jamás creados.
El análisis técnico y contextual presentado en este informe se basa en datos y observaciones atribuidas a Carmelo Alemán Santana, Analista On-Chain de CryptoQuant, a quien se le reconoce expresamente el crédito por la interpretación del evento.



















































