Venezuela vuelve a colocarse en el centro del debate global, esta vez no por su petróleo ni por su crisis económica, sino por un rumor que ha estremecido al ecosistema cripto: la presunta existencia de una “reserva en la sombra” de hasta 600.000 Bitcoin (BTC), junto con importantes tenencias en Tether (USDT).
Aunque se trata de información no confirmada oficialmente, el solo planteamiento ha sido suficiente para encender la especulación internacional, impactar el sentimiento del mercado y reavivar el debate sobre el uso de criptomonedas como herramienta geopolítica para evadir sanciones.
Las estimaciones sugieren que estas reservas podrían valer entre 56.000 y 67.000 millones de dólares, una cifra que, de ser real, colocaría a Venezuela entre los mayores tenedores de Bitcoin del planeta, superando incluso a varios Estados que han reconocido oficialmente sus holdings.

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¿De dónde surge el rumor de la reserva secreta de Bitcoin en Venezuela?
Las versiones sobre esta supuesta acumulación masiva de Bitcoin surgen a partir de reportes de inteligencia no verificados, difundidos principalmente por analistas independientes y plataformas especializadas en seguimiento on-chain y flujos de capital alternativos.
Según estas fuentes, el gobierno venezolano habría transformado activos estatales tradicionales —como oro físico y ganancias petroleras— en criptomonedas con el objetivo de:
- Evadir sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU.
- Evitar bloqueos bancarios y congelamiento de cuentas
- Preservar valor fuera del sistema financiero tradicional
- Mover grandes sumas de dinero sin intermediarios
Este esquema habría dado lugar a una estructura financiera paralela, descrita como una “shadow reserve” o reserva en la sombra.
La liquidación de oro: el primer pilar de la supuesta reserva cripto
Uno de los elementos clave que alimentan la narrativa es la liquidación de aproximadamente 73 toneladas de oro venezolano entre 2018 y 2020, valoradas en aquel momento en alrededor de 2.700 millones de dólares.
De acuerdo con informes atribuidos a fuentes anónimas citadas por Whale Hunting, este oro habría sido convertido indirectamente en hasta 400.000 BTC, aprovechando mercados OTC, intermediarios y rutas financieras no convencionales.
Aunque no existe confirmación oficial, el dato coincide temporalmente con:
- La intensificación de sanciones estadounidenses
- El aumento del uso de criptomonedas en economías restringidas
- La caída progresiva de las reservas internacionales tradicionales de Venezuela
Este movimiento habría marcado el inicio del presunto proceso de acumulación estratégica de Bitcoin por parte del Estado venezolano.
Petróleo, USDT y “lavado cripto”: el segundo gran componente
El segundo pilar de esta teoría se basa en el uso de Tether (USDT) como moneda intermedia para el comercio petrolero.
Según los reportes, entre 2023 y finales de 2025, Venezuela habría liquidado alrededor del 80% de sus exportaciones de crudo en USDT, una práctica diseñada para sortear restricciones financieras internacionales.
Posteriormente, estos fondos habrían sido convertidos a Bitcoin, un proceso descrito por las fuentes como una forma de “lavado cripto” orientado a:
- Evitar congelamientos de stablecoins
- Reducir trazabilidad directa
- Proteger el capital frente a intervenciones regulatorias
Las estimaciones indican que este mecanismo podría haber añadido entre 200.000 y 260.000 BTC adicionales a la supuesta reserva.
¿Cuántos Bitcoin tendría realmente Venezuela?
Las cifras varían según la fuente, pero el consenso dentro de estas especulaciones apunta a un rango de:
- 600.000 a 660.000 BTC en total
- Valor estimado: 56.000 – 67.000 millones de dólares, según precios recientes
El desglose hipotético de estos activos incluiría:
- Oro convertido (2018–2020): equivalente a 45.000–50.000 millones USD
- Ingresos petroleros (2023–2025): entre 10.000 y 15.000 millones USD
- Criptominería incautada (2023–2024): aproximadamente 500 millones USD
De confirmarse, Venezuela se convertiría en uno de los mayores actores estatales no declarados del mercado Bitcoin.

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El antecedente del Petro y la relación histórica de Venezuela con las criptomonedas
La teoría gana fuerza al analizar el historial cripto del país. En 2018, Venezuela lanzó el Petro, una criptomoneda estatal respaldada supuestamente por reservas petroleras.
El proyecto fue impulsado de manera obligatoria dentro de la administración pública, aerolíneas y trámites oficiales, pero nunca logró credibilidad internacional. Finalmente, el gobierno venezolano cerró el proyecto en 2024 y liquidó todas sus reservas.
Durante ese período, según los informes, Tether habría funcionado como una vía paralela para mantener el comercio exterior activo, antes de canalizar los fondos hacia Bitcoin.
Alex Saab y la presunta arquitectura de la red Bitcoin
Otro nombre clave en esta narrativa es Alex Saab, empresario señalado como uno de los principales operadores financieros del régimen venezolano.
Las versiones indican que Saab habría sido el encargado de estructurar la red internacional utilizada para convertir activos estatales en criptomonedas. Desde 2016, Saab ha sido señalado como informante de la DEA, lo que añade aún más complejidad y controversia al caso.
¿Manipulación del mercado? El impacto del rumor en el precio de Bitcoin
El rumor surge en un contexto en el que Bitcoin registró un repunte moderado, alcanzando los 93.323 dólares, su nivel más alto desde diciembre.
Algunos analistas y usuarios del ecosistema cripto sostienen que la cifra de 600.000 BTC podría estar siendo exagerada deliberadamente para generar miedo en el mercado y presionar el precio a la baja.
Un sector de la comunidad considera poco lógico que un gobierno con semejante cantidad de Bitcoin no haya utilizado esos fondos para negociar asilo político o apoyo internacional.
Venezuela, Estados Unidos y un conflicto que explica el trasfondo cripto
Para entender el contexto, es clave recordar que la relación entre Venezuela y Estados Unidos se deterioró profundamente desde finales de los años 90, intensificándose tras:
- El intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002
- La llegada de Nicolás Maduro al poder en 2013
- Las sanciones económicas y financieras impuestas por Washington
Este escenario habría empujado a Venezuela a buscar alternativas fuera del sistema financiero tradicional, donde Bitcoin aparece como una herramienta estratégica natural.
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¿Mito, exageración o estrategia financiera inédita?
Por ahora, la supuesta reserva secreta de Bitcoin de Venezuela sigue siendo un rumor sin confirmación oficial, pero su sola existencia teórica revela algo importante: las criptomonedas ya no son solo activos especulativos, sino instrumentos geopolíticos capaces de redefinir el poder financiero global.
Mientras no existan pruebas on-chain verificables o declaraciones oficiales, el mercado seguirá dividido entre escepticismo y fascinación. Sin embargo, el caso de Venezuela deja una lección clara: en un mundo de sanciones, inflación y control financiero, Bitcoin se ha convertido en una alternativa imposible de ignorar.
















































