Mientras pronunciaba sus comentarios en una reunión virtual, el CEO de Ripple, Brand Garlinghouse, señaló que su compañía tuvo un “fuerte impulso” en el primer trimestre.

Particularmente, la red RippleNet, que incluye más de 300 instituciones financieras en todo el mundo, experimentó un aumento del 85 por ciento en el volumen de transacciones entre el cuarto trimestre de 2019 y el primer trimestre de 2020.

Producto de liquidez bajo demanda (ODL) de Ripple, que permite realizar pagos transfronterizos sin prefinanciación, creció 190 por ciento durante el mismo período de tiempo.

Ripple ralentiza su ola de contratación

Garlinghosue predice la degradación de las monedas fiduciarias, recordando a la República de Weimar que estaba imprimiendo dinero en masa durante el período de hiperinflación en 1921 a 1923, con personas cargando carretillas para comprar una barra de pan.

Si bien no tiene una perspectiva tan sombría para el dólar estadounidense, tampoco espera que la crisis impulsada por la pandemia desaparezca rápidamente.

Hasta ahora, Ripple ha resistido con éxito la tormenta, pero Garlinghosue dice que la compañía será “mucho más reflexiva” sobre la contratación.

Se espera tener un equipo de 575 personas para fin de año (mientras que el pronóstico inicial era de 560 empleados).

XRP como solución para pagos

Hablando de XRP, Garlinghouse afirma que la criptomoneda es significativamente más sostenible para los pagos en comparación con Bitcoin y Ethereum debido a su alta velocidad de transacción y bajo consumo de energía:

“Continuaremos enfocándonos en cómo usamos XRP como una herramienta realmente efectiva para los pagos”.

El jefe de Ripple también señala que los bancos centrales están trabajando activamente en la integración de los pagos digitales, lo que él describe como una “buena tendencia”.

Si bien numerosos bancos de alto perfil como Santander y PNC confían en el software de Ripple para pagos sin fricción, no utilizan XRP para los pagos.