Meta Platforms, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, estaría preparando un nuevo movimiento estratégico hacia los pagos digitales basados en stablecoins, según un informe reciente. De confirmarse, este paso marcaría el regreso del gigante tecnológico al sector cripto tras el fallido proyecto Libra/Diem y podría redefinir el papel de las stablecoins dentro de las plataformas sociales con miles de millones de usuarios.
De acuerdo con el reporte, la compañía liderada por Mark Zuckerberg estaría evaluando integrar soluciones de pagos con stablecoins durante este año, apoyándose en proveedores externos para facilitar la infraestructura necesaria. Aunque Meta ha aclarado que no está desarrollando su propia stablecoin por ahora, el interés renovado refleja cómo las grandes tecnológicas vuelven a mirar al ecosistema blockchain como una vía para optimizar transacciones digitales.

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Stablecoins en Meta: un regreso estratégico al mundo de los pagos digitales
El posible movimiento de Meta hacia la integración de stablecoins representa un giro importante en la evolución de su estrategia financiera digital. Fuentes citadas en el informe indican que la empresa estaría “apuntando a entrar en el espacio de las stablecoins más adelante este año”, contactando a firmas externas capaces de gestionar pagos respaldados por estas monedas estables.
A diferencia del intento anterior con Libra —posteriormente renombrada como Diem—, el enfoque actual parece menos centrado en crear una criptomoneda propia y más en habilitar pagos dentro de su ecosistema utilizando infraestructuras existentes. Esta distinción resulta clave desde el punto de vista regulatorio, ya que el proyecto Libra enfrentó un intenso escrutinio por parte de autoridades financieras globales, lo que finalmente llevó a su cancelación.
El interés renovado en las stablecoins de Meta no surge en el vacío. Las stablecoins se han consolidado como una herramienta relevante para pagos rápidos y con costos potencialmente más bajos, lo que encaja con el objetivo de Meta de optimizar las transacciones dentro de sus plataformas sociales.
Integración con terceros y nuevos sistemas de pago dentro del ecosistema Meta
Según el reporte, Meta habría enviado solicitudes formales de productos (RFP) a proveedores externos, explorando soluciones tecnológicas que permitan administrar pagos respaldados por stablecoins e incluso la implementación de una nueva billetera digital.
Entre los nombres mencionados figura Stripe, empresa reconocida por su infraestructura de pagos digitales, lo que sugiere que Meta podría optar por un modelo colaborativo en lugar de desarrollar todo el sistema internamente. Este enfoque reduciría riesgos regulatorios y aceleraría el despliegue de nuevas funcionalidades dentro de aplicaciones como Facebook, Instagram o WhatsApp.
Uno de los posibles casos de uso señalados previamente sería el pago a creadores de contenido en Instagram. Reducir comisiones y simplificar transferencias internacionales mediante stablecoins podría representar una ventaja competitiva importante, especialmente en regiones donde los sistemas financieros tradicionales son más costosos o lentos.
Sin embargo, la compañía ha sido clara al señalar que no existe actualmente una stablecoin propia de Meta. Andy Stone, representante de comunicaciones de la empresa, afirmó que “nada ha cambiado” respecto a la creación de una moneda interna, enfatizando que la iniciativa estaría enfocada en permitir que usuarios y negocios paguen con el método que prefieran dentro de las plataformas.
El peso de Libra y Diem en la estrategia actual de Meta con las stablecoins
Para entender el alcance del nuevo plan, es inevitable mirar al pasado reciente de Meta en el sector cripto. Libra fue anunciada como una stablecoin global respaldada por una cesta de activos, diseñada para facilitar pagos internacionales a gran escala. Sin embargo, el proyecto generó preocupaciones regulatorias relacionadas con privacidad, estabilidad financiera y control monetario.
Ante la presión de gobiernos y bancos centrales, Libra fue rebautizada como Diem en 2020, pero nunca logró despegar completamente y terminó siendo abandonada. Este antecedente explica por qué la estrategia actual parece más cautelosa.
En lugar de posicionarse como emisor directo de una stablecoin, Meta podría centrarse en integrar tecnologías existentes para habilitar pagos dentro de su ecosistema. Esta diferencia estratégica podría ayudar a la empresa a evitar los obstáculos regulatorios que frenaron su iniciativa anterior.
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Creadores digitales, pagos internacionales y reducción de costos
Uno de los elementos más relevantes del informe es la posible aplicación práctica de las stablecoins dentro de la economía de creadores. Meta ha apostado fuerte por monetizar contenidos en Instagram y Facebook, pero las comisiones y los retrasos en pagos internacionales siguen siendo un desafío.
Integrar stablecoins podría permitir:
- Pagos más rápidos entre regiones.
- Reducción de tarifas de transferencia.
- Mayor flexibilidad para creadores y negocios digitales.
Este enfoque también encajaría con la expansión global de WhatsApp y su uso en mercados emergentes, donde las soluciones de pago tradicionales pueden resultar limitadas. La adopción de stablecoins como método de pago opcional podría mejorar la experiencia financiera sin obligar a los usuarios a interactuar directamente con criptomonedas complejas.
Meta y el metaverso: recortes estratégicos mientras busca nuevas oportunidades
El renovado interés en stablecoins llega en un momento en el que Meta estaría reconsiderando el alcance de sus ambiciones dentro del metaverso. Aunque su visión inicial no se basaba directamente en blockchain, fue ampliamente asociada con la ola web3 que prometía mundos virtuales inmersivos y economías digitales descentralizadas.
Informes recientes señalan que la empresa podría estar evaluando recortes significativos en Reality Labs, la división responsable de sus proyectos de realidad virtual y aumentada. Este segmento ha acumulado pérdidas superiores a los 70.000 millones de dólares desde 2021, lo que ha llevado a replantear prioridades estratégicas.
El rendimiento limitado de su mundo virtual Horizon también refleja desafíos similares a los que enfrentaron proyectos del metaverso basados en blockchain. Tokens vinculados a plataformas como The Sandbox o Decentraland perdieron impulso a medida que disminuyó el entusiasmo del mercado.
En este contexto, la integración de stablecoins podría representar una vía más pragmática y cercana al negocio principal de Meta: las redes sociales y la economía digital basada en creadores.
Implicaciones para el ecosistema cripto y la adopción masiva
El interés de Meta en las stablecoins podría tener implicaciones importantes para el sector cripto en general. Con miles de millones de usuarios activos en sus plataformas, incluso una integración limitada podría acelerar la adopción global de pagos digitales basados en blockchain.
A diferencia de iniciativas puramente cripto, Meta cuenta con una base de usuarios consolidada y una infraestructura tecnológica robusta. Si logra implementar pagos con stablecoins sin fricciones, podría impulsar un nuevo ciclo de innovación en fintech y redes sociales.
No obstante, el panorama regulatorio sigue siendo un factor clave. Tras el precedente de Libra/Diem, es probable que cualquier movimiento relacionado con stablecoins sea observado de cerca por autoridades financieras, especialmente en Estados Unidos y Europa.
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Perspectiva final: ¿una nueva etapa para la estrategia cripto de Meta?
El posible regreso de Meta al espacio de las stablecoins refleja cómo las grandes tecnológicas están reevaluando su papel dentro del ecosistema financiero digital. En lugar de lanzar una criptomoneda propia, la empresa parece apostar por una integración más flexible que aproveche soluciones existentes y reduzca riesgos regulatorios.
Aunque aún no existe confirmación oficial de una stablecoin propia, el enfoque hacia pagos digitales respaldados por terceros podría marcar el inicio de una nueva fase en la evolución de la compañía. Para el mercado cripto, el interés de un actor del tamaño de Meta sigue siendo una señal relevante sobre el potencial de las stablecoins como herramienta de adopción masiva.
Si el plan avanza, la narrativa alrededor de las stablecoins y Meta podría cambiar radicalmente: de un proyecto polémico y fallido a una infraestructura silenciosa pero poderosa integrada en el día a día de millones de usuarios. Y en un contexto donde la eficiencia de pagos y la economía digital son cada vez más relevantes, este movimiento podría redefinir cómo las redes sociales se conectan con el mundo financiero global.


















































