Con gran parte de la comunidad internacional enfurecida por el gobierno de Bielorrusia liderado por Alexander Lukashenko luego de unas controvertidas elecciones generales recientes, la amenaza de una nueva ola de sanciones económicas dirigidas por Estados Unidos contra la nación y su liderazgo se ha vuelto muy real.

La Unión Europea declaró ayer que sus ministros de Relaciones Exteriores ya estaban considerando “sanciones específicas”, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, también habló sobre la noción de imponer sanciones financieras a Minsk.

La medida ha llevado a muchos en la región a cuestionarse si la incipiente industria de las criptomonedas de Bielorrusia podría entrar en juego, convertirse en un objetivo o incluso ayudar a Minsk a evitar las consecuencias de las sanciones.

Varias naciones que se han encontrado en desacuerdo con los Estados Unidos ya han intentado recurrir al sector de las criptomonedas, con resultados mixtos.

Si bien, según los informes, Corea del Norte ha estado perfeccionando el arte de asaltar los intercambios de criptomonedas con sede en naciones aliadas de Estados Unidos, Venezuela ha tenido menos suerte, en lugar de dejar a su presidente “sentado” sobre grandes cantidades de bitcoin (BTC) y ethereum (ETH) que supuestamente tiene problemas para cambiar.

En declaraciones al medio de comunicación ruso RBC, los expertos declararon que incluso si Bielorrusia encontrara una manera de eludir las sanciones usando criptomonedas, esto sería poco más que una “curita”, con la economía absorbida por la recesión debido a las implicaciones más amplias de sanciones económicas. Esfuerzos similares impulsados ​​por criptomonedas en Venezuela e Irán, dijeron los expertos, no habían logrado salvar las economías de esas naciones.

Sin embargo, la situación de Bielorrusia es algo diferente, ya que la nación ha estado impulsando activamente políticas pro-cripto durante más de dos años, y ha construido una industria de las criptomonedas muy rentable en el multimillonario Hi-Tech Park en Minsk.

El parque ha sido un éxito económico, generando ingresos por valor de USD 2 mil millones en 2019, el 4% del PIB del país. Como tal, bien podría convertirse en un objetivo para quienes elaboran planes de sanciones.

El mismo medio de comunicación cita a Valery Petrov, vicepresidente de Desarrollo de Mercado y Regulación de la Asociación Rusa de la Criptoindustria y Blockchain, afirmando que si se imponen sanciones en el sector de TI, pueden polarizar “instantáneamente” el sector de las criptomonedas bielorruso.

Él dijo,

“Las sanciones contra la industria de TI en Bielorrusia harán que la industria esté alineada con Rusia o Polonia, ya que las empresas votarán instantáneamente con sus pies”.

Las sanciones lideradas por la UE, agregó Petrov, obligarían efectivamente a Bielorrusia a elegir un bando, e incluso podrían verlo intentar alinearse con China, que también está persiguiendo activamente un exceso de movimientos comerciales a favor de blockchain.