En un país donde el peso pierde valor día a día, ahorrar se volvió un arte lleno de estrategias e incertidumbre. Los argentinos, siempre creativos a la hora de resguardar su dinero, hoy enfrentan un dilema complejo: ¿seguir apostando por el dólar, invertir en plazos fijos, comprar oro o considerar nuevas alternativas como bitcoin? ¿Qué dicen los expertos e incluso las inteligencias artificiales?
Con la vuelta de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y las políticas económicas estadounidenses que siempre generan un impacto sobre economías emergentes como la Argentina, los pequeños ahorristas se encuentran frente a la pregunta de cómo ahorrar lo poco que les sobra. A medida que el dólar se deprecia y los instrumentos tradicionales pierden atractivo, cada vez más personas buscan opciones más rentables y seguras.
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Dólar: ¿sigue siendo el refugio seguro que era antes?
El dólar fue históricamente el resguardo preferido de los argentinos frente a la inflación. Sin embargo, en 2024, la divisa estadounidense también enfrentó una depreciación significativa debido a políticas monetarias expansivas y una inflación creciente en EE.UU. A esto se suma la dificultad para acceder a dólares en Argentina debido a las restricciones cambiarias.
Si bien el dólar blue sigue siendo la opción más utilizada para evitar el cepo cambiario, su volatilidad y el riesgo de comprar a un precio especulativo pueden hacer que no sea la mejor alternativa. El dólar MEP, en cambio, ofrece estabilidad y legalidad, aunque con ciertos requisitos burocráticos que pueden desalentar a muchos ahorristas.
Plazos fijos y bonos: rentabilidad limitada en un contexto inflacionario
El plazo fijo tradicional ha sido una de las estrategias más utilizadas por los argentinos para generar rendimientos sobre sus ahorros. Sin embargo, con tasas que no siempre superan la inflación real, su efectividad como instrumento de ahorro está en duda. A menos que las tasas sean significativamente altas, el riesgo de perder poder adquisitivo es real.
Por otro lado, los bonos y letras del Tesoro pueden ofrecer retornos más atractivos, pero requieren un conocimiento mayor del mercado financiero y pueden implicar riesgos si el contexto económico se deteriora.
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Oro: el refugio histórico ante crisis económicas
El oro, así como otros bienes físicos que preserven valor, fue considerado durante siglos como una de las mejores formas de preservar el valor. A diferencia del dólar, que puede ser emitido sin límites, el oro es un recurso finito cuya escasez lo hace atractivo en tiempos de incertidumbre. Además, históricamente mostró estabilidad y tiende a apreciarse cuando los mercados tradicionales caen.
Sin embargo, invertir en oro también tiene sus desafíos. Su almacenamiento seguro puede ser costoso, y la compra de oro físico implica costos adicionales además de que no son de masivo conocimiento. Alternativamente, existen fondos de inversión en oro que facilitan su adquisición sin la necesidad de poseerlo físicamente, aunque estos productos dependen de intermediarios financieros que complejizan el trámite.
Bitcoin: la alternativa digital que desafía a las formas de ahorro tradicionales
En los últimos años, bitcoin emergió como una opción sólida para quienes buscan resguardar valor sin depender de gobiernos ni bancos centrales.
“Su principal ventaja es su escasez programada: solo existirán 21 millones de bitcoins en el mundo, lo que lo convierte en un activo deflacionario, a diferencia del dólar, cuya emisión puede seguir aumentando indefinidamente”, asegura Tania Lea, Directora de Latam de Azteco, plataforma internacional que permite adquirir bitcoin a partir de USD 10 en tiendas físicas como supermercados y almacenes. “Hoy más que nunca es más sencillo comprar bitcoin que dólares, ya que no es necesario siquiera tener una abrirse una cuenta en una exchange para poder adquirirlo”, agrega.
Bitcoin no solo demostró ser un refugio de valor en economías inestables, sino que también ofrece facilidad de acceso y transferencias globales sin intermediarios. Hoy tanto chatGPT como DeepSeek lo considera entre las 3 primeras opciones de ahorro para un argentino. A pesar de su volatilidad, su tendencia histórica ha sido alcista, y muchos expertos creen que su valor seguirá aumentando a medida que su adopción se expanda y los inversores institucionales continúen apostando por esta tecnología.
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Diversificar es clave, pero bitcoin se destaca
Ante un panorama económico incierto, “siempre entiendo que el efecto diversificación, sumando activos alternativos como bitcoin, metales preciosos o bien tokens de nuestra economía real, serían una forma de bajar el riesgo de una cartera y contar con un portfolio que permita mayor estabilidad a lo largo del 2025, dado que a mayor cantidad de activos menor el riesgo, más allá del riesgo de cada activo individual.”, resume Guillermo Escudero, analista de mercados (AFC/CEFA/CIIA) y founder de Tuscursos.tech
A medida que más argentinos buscan alternativas al dólar y a los instrumentos financieros tradicionales, bitcoin se consolida como el nuevo “oro digital” de los tiempos modernos. El desafío no es solo elegir el instrumento adecuado, sino también aprender a usarlo de manera segura y estratégica.