BitMart enfrenta una creciente presión de usuarios y críticos que exigen claridad sobre los fondos depositados en la plataforma, luego de reportes sobre retiros bloqueados y salarios pendientes de empleados. El fundador del exchange, Sheldon Lee, rechazó las acusaciones como “rumores fabricados” y aseguró que la cuenta en chino de la compañía en X fue hackeada.
La controversia se produce mientras BitMart avanza en el cierre de sus operaciones, anunciado previamente por la plataforma, con el 26 de agosto como fecha prevista para el último día de negociación. En paralelo, algunos usuarios aseguran que todavía no pueden retirar sus activos y reclaman información verificable sobre las reservas, billeteras, activos y pasivos del exchange.
El conflicto escaló después de que una publicación realizada desde la cuenta de BitMart en idioma chino en X exigiera al fundador y a su socio comercial, Yi Li, abrir los libros de la compañía a una auditoría independiente de terceros. La publicación estableció el 19 de agosto como plazo para recibir una respuesta.
Lee, sin embargo, no respondió directamente a las exigencias financieras. En cambio, afirmó que la cuenta había sido comprometida y que la información publicada era falsa.
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BitMart niega las acusaciones y denuncia un supuesto hackeo
El fundador de BitMart calificó el contenido difundido en X como “rumores fabricados” y aseguró que la empresa había recopilado evidencias relacionadas con las publicaciones.
Según Lee, durante el horario diurno en Estados Unidos la compañía presentaría una denuncia ante la policía y enviaría una carta legal a X para solicitar información técnica y análisis forenses que permitan determinar lo ocurrido con la cuenta.
La respuesta no resolvió, sin embargo, la principal preocupación planteada por los usuarios: cuándo podrán retirar sus fondos.
La publicación cuestionada había acusado a BitMart de mantener bloqueados los activos de algunos clientes y afirmó que determinados empleados tampoco habían recibido sus salarios correspondientes a julio ni las compensaciones pendientes.
El mensaje sostenía que la situación no podía ser tratada simplemente como una disputa empresarial o explicada únicamente mediante el anuncio del cierre de operaciones.
También planteaba una pregunta concreta a Lee y a Yi Li: si estaban dispuestos a someter a auditorías independientes de terceros las billeteras, activos, pasivos y reservas utilizables de BitMart.
La ausencia de una respuesta directa a esos puntos ha mantenido abierta la presión sobre el exchange.
Usuarios de BitMart exigen acceso a sus fondos
El principal foco de preocupación para los clientes es la disponibilidad de sus activos.
Mientras BitMart prepara el cierre de sus operaciones, usuarios han reportado públicamente dificultades para retirar fondos. Esto ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de la plataforma para cumplir con las obligaciones pendientes frente a sus clientes.
Uno de los usuarios, identificado en X como BeardStaff, afirmó que sus activos permanecían inaccesibles desde el anuncio realizado el 26 de julio. También aseguró que un administrador dedicado a clientes VIP lo retiró de Telegram cuando los retiros comenzaron a presentar problemas.
El usuario publicó una pregunta particularmente contundente sobre el dinero que mantenía en la plataforma: “¿Dónde están mis 10 millones de dólares?”
Otro usuario cuestionó directamente la explicación ofrecida por Lee sobre el supuesto hackeo.
“No fue eso lo que te preguntaron”, fue el argumento central de su respuesta, al exigir nuevamente información sobre el momento en que los clientes podrán recuperar el acceso a sus fondos.
La diferencia entre ambas posiciones es relevante. Mientras el fundador concentra su respuesta en la seguridad de la cuenta de X y en las acciones legales que pretende emprender, los usuarios están reclamando información sobre liquidez, retiros y custodia de activos.
ZachXBT pide devolver los fondos si existe liquidez
La controversia también recibió la atención del investigador onchain conocido como ZachXBT, quien cuestionó la respuesta pública de BitMart.
Su planteamiento fue directo: si el exchange realmente dispone de la liquidez necesaria, debería simplemente devolver los fondos a sus clientes en lugar de emitir declaraciones que, a su juicio, no ofrecen una explicación concreta sobre la situación.
La intervención añade presión a una cuestión que se ha convertido en el centro del conflicto: la diferencia entre negar las acusaciones y demostrar públicamente que los fondos de los clientes están disponibles.
Una auditoría independiente podría abordar precisamente esa preocupación, al permitir verificar información que los usuarios no pueden comprobar por sí mismos, como la existencia de determinados activos, pasivos y reservas.
Por ahora, el fundador de BitMart no ha aceptado públicamente esa propuesta de auditoría en su respuesta a las acusaciones.
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Echo Base asegura haber ofrecido una reestructuración financiada
La situación también ha atraído la atención de Echo Base, una firma especializada en inversiones en compañías en dificultades.
Su director ejecutivo, Roshan Dharia, afirmó que la firma presentó a BitMart una propuesta de reestructuración financiada que contemplaba financiamiento debtor-in-possession y participación accionaria una vez completada la reestructuración.
Según Dharia, Echo Base respaldaba la propuesta como titular de una reclamación y estaba dispuesta a financiar el proceso.
Sin embargo, aseguró que BitMart no había respondido a la oferta.
La posición de Echo Base es especialmente relevante porque plantea una alternativa estructurada para enfrentar las obligaciones de la plataforma en lugar de limitarse al cierre de operaciones.
Dharia argumentó que un negocio de custodia de este tamaño no puede resolverse fácilmente mediante acuerdos individuales debido a la dispersión de los clientes minoristas. Según su análisis, cualquier usuario que no sea localizado podría mantener íntegramente su reclamación.
Por esa razón, considera que un proceso judicial podría terminar siendo inevitable.
El planteamiento de Echo Base deja sobre la mesa dos escenarios: que BitMart entre en un proceso con un plan y un patrocinador financiero previamente estructurados, o que sean los propios acreedores y reclamantes quienes impulsen ese proceso.
¿Qué significa el cierre de BitMart para los usuarios?
El anuncio de que el 26 de agosto será el último día de negociación de BitMart cambia el contexto de las reclamaciones.
Un cierre ordenado de una plataforma de criptomonedas no implica por sí mismo que los activos de los usuarios se hayan perdido. Sin embargo, cuando existen reportes de retiros bloqueados, las prioridades pasan a ser diferentes: determinar qué activos están disponibles, qué obligaciones mantiene la compañía y cómo serán atendidas las reclamaciones de los clientes.
Por eso, la solicitud de publicar información sobre billeteras, activos, pasivos y reservas utilizables se ha convertido en uno de los elementos centrales de la disputa.
Para los usuarios, el problema no es únicamente conocer por qué la cuenta de X fue comprometida. La cuestión fundamental es obtener claridad sobre sus fondos.
Para BitMart, en cambio, la primera prioridad comunicada por su fundador ha sido demostrar que las publicaciones cuestionadas procedían de una cuenta comprometida y reunir evidencia para emprender acciones contra quienes difundieron la información.
Ambas cuestiones pueden coexistir, pero no responden al mismo problema.
La auditoría independiente se convierte en el principal reclamo
El pedido de una auditoría de terceros representa uno de los puntos más importantes de la controversia.
Los usuarios y críticos no están solicitando únicamente una declaración corporativa sobre la situación. Están reclamando una verificación independiente de la posición financiera y de los activos que respaldan las obligaciones de BitMart.
En un escenario de retiros restringidos y cierre operativo, esa diferencia es fundamental.
Una declaración de la empresa puede explicar su posición, pero una revisión independiente tendría como objetivo comprobar información financiera y de custodia frente a evidencias verificables.
El plazo establecido en la publicación cuestionada vence el 19 de agosto, apenas una semana antes de la fecha prevista para el último día de negociación.
Si no existe una respuesta verificable antes de ese momento, el autor de la publicación afirmó que entregaría los datos disponibles, pistas relacionadas con fondos y otras evidencias a autoridades policiales, reguladores, abogados y medios de comunicación de todo el mundo.
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El conflicto entra en una fase decisiva
La situación de BitMart se encuentra ahora en un punto especialmente delicado. La plataforma sostiene que las acusaciones difundidas desde su cuenta en chino son producto de un supuesto hackeo y que está recopilando evidencia para determinar responsabilidades.
Al mismo tiempo, usuarios aseguran que mantienen fondos inaccesibles y exigen información sobre las reservas de la compañía. Investigadores como ZachXBT han reclamado una respuesta más concreta, mientras que Echo Base afirma haber presentado una propuesta de reestructuración que no habría recibido respuesta.
La proximidad del 26 de agosto, fecha prevista para el final de las operaciones de BitMart, aumenta la urgencia.
A partir de ahora, la cuestión central no será únicamente quién controló la cuenta de X o quién publicó las acusaciones. El punto decisivo será determinar si BitMart puede demostrar de manera verificable que dispone de los activos necesarios para responder a las reclamaciones de sus clientes y cómo pretende hacerlo antes de finalizar sus operaciones.
Para los usuarios afectados, la prioridad sigue siendo la misma: recuperar el acceso a sus fondos y obtener información clara sobre el destino de los activos mantenidos en la plataforma. Para la compañía, el desafío será transformar sus declaraciones en evidencia verificable antes de que el conflicto desemboque en un proceso formal de reestructuración o judicialización.






































































