En una serie reciente de tweets, el CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, ha pedido una vez más a los reguladores que se ‘inclinen’ hacia las criptomonedas.

De lo contrario, Estados Unidos tendrá dificultades para competir con China, cuyo control sobre los pagos con criptomonedas y fiduciarios se está fortaleciendo.

Garlinghouse se refiere al artículo publicado por Foreign Affairs, que describe cómo la moneda digital que pronto se lanzará en China podría derrocar al dólar estadounidense, la moneda de reserva dominante en el mundo.

La pieza afirma que Estados Unidos está años atrás de China en lo que respecta al ritmo de la digitalización. Esto podría revertir la influencia económica aparentemente inatacable del país.

Una vez que el yuan digital gane fuerza más allá de las fronteras de China, Estados Unidos ya no podrá paralizar las economías de sus enemigos simplemente cortándolos de la red SWIFT.

También se centra en las diferencias entre la criptomoneda que estará completamente controlada por el Banco Popular de China (PBoC) y las criptomonedas descentralizadas como Bitcoin.

Trepidación regulatoria

El jefe de Ripple también enfatiza que XRP y otros activos públicos no están exentos de la supervisión regulatoria a pesar del artículo que afirma que están luchando por lograr la legitimidad.

En 2019, escribió una carta al Congreso de los EE.UU., en la que solicitó no pintar todos los activos digitales con un solo pincel mientras predecía que el 99% de todas las criptomonedas podrían ir a cero.

Garlinghouse alienta a los miembros de la industria de las criptomonedas a trabajar de la mano con los reguladores. 

Aún así, existe un fuerte sentimiento anti-regulación ya que Bitcoin fue visto inicialmente como una moneda innatamente libertaria. Por ejemplo, el CEO de ShapeShift, Erik Voorhees, critico a los gemelos Winklevoss por su controvertida campaña ‘Revolution Needs Rules’.