A raíz de un documento del tribunal de Australia, en el distrito de Nueva Gales del Sur, Ripple ha sido llamado a juicio por una demanda en la que se le acusa de utilizar un nombre ya registrado para su producto PayID.

Por estas razones de marca registrada y derechos de autor, Ripple tendrá que asistir a la primera audiencia mañana.

La demanda involucra a Australian NPP (New Payments Platform), una empresa que se ocupa de pagos en Australia y es utilizada por varios bancos para acelerar los pagos dentro del país. Esta función, de hecho, se llama PayID y se lanzó en febrero de 2018.

Considerando que, Ripple lanzó su versión de PayID en junio de este año y esto entra en conflicto con la empresa existente.

NPP y el sistema PayID

Para aquellos que no conocen PayID (Identificador de pago), es un sistema de código abierto, por lo que cualquiera puede usarlo y el código está abierto para todos.

Este sistema permite conectar cualquier pago, como transferencias bancarias, criptomonedas, tarjetas de crédito o débito o incluso pagos a través de aplicaciones sociales.

Tenga en cuenta que este sistema también se ha integrado en los famosos dominios imparables, con el fin de aprovechar los pagos tradicionales en dominios descentralizados.

Otro detalle interesante es que los respectivos abogados son nombres reconocidos, ya que NPP está representado por Clayton Utz, uno de los seis bufetes de abogados más grandes de Australia, mientras que Ripple confió en la experiencia del bufete Kilpatrick Townsend Attorneys.

Otros problemas para Ripple

En definitiva, al parecer existen otros problemas a los que tendrá que enfrentarse la empresa, junto con todos los problemas que aquejan a Ripple en este periodo, como las sospechas de fallos del token o los millones de XRP robados en las distintas estafas.

Tampoco debe olvidarse que en los Estados Unidos, Ripple todavía está involucrado en una demanda con la SEC para determinar si XRP es o no una seguridad, lo que implicaría consecuencias relacionadas.