El falso aviso sobre una supuesta vulnerabilidad de entropía en los dispositivos Trezor comenzó a circular este 9 de septiembre. La compañía confirmó que se trata de phishing y que ningún dispositivo fue comprometido.
Trezor enfrenta una nueva crisis de seguridad, aunque esta vez el problema no está en sus hardware wallets.
La compañía confirmó este miércoles 9 de septiembre que un correo electrónico titulado “Critical Security Alert: STM32 Entropy Vulnerability”, enviado a usuarios y presentado como una alerta crítica sobre una supuesta vulnerabilidad en los microcontroladores STM32, no fue emitido por Trezor y forma parte de una campaña de phishing.
El caso resulta especialmente delicado porque el mensaje reproduce con notable precisión la identidad visual y el lenguaje utilizado habitualmente por la compañía. En el correo analizado por Criptoinforme, los atacantes aseguran haber descubierto un supuesto defecto de hardware que afectaría a dispositivos Trezor, hablan de semillas con apenas 40 bits de entropía y advierten sobre ataques de fuerza bruta.
Nada de esto constituye una vulnerabilidad real confirmada por Trezor.
La propia compañía publicó una advertencia en X en la que señaló que su proveedor externo de correo electrónico fue comprometido, que el dominio utilizado para la campaña ya fue desactivado y que se encuentra investigando cómo los atacantes consiguieron acceso a su infraestructura legítima.

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Un correo diseñado para parecer una alerta de seguridad real
El mensaje utilizado en la campaña está cuidadosamente construido para generar una reacción inmediata.
El asunto dice:
“Critical Security Alert: STM32 Entropy Bug Identified”
Y el contenido afirma que el equipo de ingeniería de Trezor habría identificado una vulnerabilidad crítica de hardware en los microcontroladores STM32 utilizados en una parte de sus dispositivos.
El supuesto fallo, según el correo, produciría tres consecuencias:
- generación insuficientemente aleatoria de las frases de recuperación;
- exposición de las semillas a ataques de fuerza bruta;
- dispositivos con apenas 40 bits de entropía.
El mensaje también sostiene que aproximadamente uno de cada cuatro dispositivos tendría el supuesto defecto y que algunos equipos inicializados antes de 2023 serían especialmente vulnerables.
La narrativa está diseñada para explotar uno de los mayores temores de cualquier usuario de autocustodia: que su frase semilla pueda ser reconstruida y que sus fondos queden expuestos.

Pero hay un elemento particularmente relevante.
El propio correo incluye una advertencia aparentemente legítima de Trezor: “NEVER enter your recovery phrase on a website or share it with anyone”.
Precisamente después de construir esa sensación de seguridad, el atacante intenta conducir al usuario hacia el siguiente paso de la estafa.
Ese mecanismo hace que la campaña sea potencialmente más peligrosa que un correo de phishing convencional lleno de errores evidentes.
Trezor confirma que el supuesto fallo de STM32 es falso
La compañía fue explícita al respecto.
Trezor informó que el correo sobre la supuesta vulnerabilidad de entropía es una campaña de phishing y pidió a los usuarios no hacer clic en ningún enlace incluido en el mensaje. También señaló que había retirado el dominio utilizado por los atacantes mientras investigaba el incidente.
La compañía también aclaró que ningún dispositivo Trezor ni sus sistemas fueron comprometidos por este ataque, de acuerdo con la información disponible hasta ahora.
Esto es importante porque el concepto de entropía utilizado en el correo no es inventado. Es un componente real y crítico de la seguridad de una hardware wallet.
La entropía es la fuente de aleatoriedad utilizada para generar una billetera y su correspondiente respaldo. Cuanto menor sea la entropía efectiva, menor es el espacio de posibilidades que un atacante tendría que explorar.
Trezor explica en su documentación que sus dispositivos no dependen de una única fuente de aleatoriedad. El Trezor Model One y el Model T combinan entropía procedente del dispositivo con la aportada por el ordenador o teléfono utilizado durante la configuración. Los modelos Safe incorporan fuentes adicionales, incluido un elemento seguro, mientras que el Safe 7 utiliza una arquitectura con todavía más fuentes independientes.
Por tanto, la referencia a STM32 y a la entropía no fue elegida al azar.
Los atacantes utilizaron un concepto técnico real para construir una vulnerabilidad ficticia.
Y ahí está buena parte de la sofisticación de la campaña.
El momento elegido tampoco parece casual
El ataque llega después de que Trezor haya enfrentado una brecha de datos considerable en uno de sus proveedores externos.
En agosto, Trezor informó que ShipMonk, empresa encargada de servicios de logística y envío, había sufrido un acceso no autorizado a sistemas que almacenaban información de clientes.
Inicialmente, Trezor informó de 13.689 clientes afectados, incluidos usuarios de Estados Unidos, Reino Unido, Suecia, Colombia, Brasil, Italia y Portugal. La información expuesta incluía nombres, correos electrónicos, teléfonos y direcciones de envío en los casos de exposición completa.
Posteriormente apareció un problema todavía mayor.
El 2 de septiembre, ShipMonk informó a Trezor que la información comprometida incluía datos históricos que supuestamente deberían haber sido eliminados.
Eso añadió aproximadamente 67.000 clientes estadounidenses que habían realizado pedidos entre noviembre de 2019 y agosto de 2021.
El número total de clientes afectados pasó así a aproximadamente 81.000.
Trezor afirmó que durante su relación con ShipMonk había recibido reiteradas garantías por escrito de que los datos serían eliminados de acuerdo con las obligaciones contractuales y su política de conservación de información.
La compañía dijo estar especialmente decepcionada al descubrir que esos datos continuaban almacenados.
La brecha anterior creó un escenario perfecto para el phishing
Aquí aparece uno de los elementos que merece mayor atención.
Los atacantes no necesitan comprometer una hardware wallet para intentar robar criptomonedas.
Si consiguen conocer que una determinada persona compró un dispositivo Trezor, su correo electrónico e incluso su dirección física, pueden construir un ataque mucho más convincente.
La propia Trezor había advertido después de la brecha de ShipMonk que los datos expuestos podían utilizarse para correos electrónicos fraudulentos, llamadas, cartas físicas e intentos de suplantación.
Por eso, el nuevo ataque adquiere una dimensión diferente.
No estamos ante dos acontecimientos completamente desconectados desde el punto de vista del riesgo:
primero se expone información que permite identificar potenciales propietarios de hardware wallets; después aparece una comunicación fraudulenta diseñada específicamente alrededor de una supuesta vulnerabilidad de Trezor.
Eso no demuestra que los atacantes que utilizaron el correo sean los mismos responsables de la brecha de ShipMonk. No existe, por ahora, evidencia pública suficiente para establecer esa conexión.
Pero sí demuestra cómo una filtración de datos puede convertirse posteriormente en un multiplicador de riesgo para ataques de ingeniería social.
¿Por qué el ataque resulta especialmente peligroso?
Porque rompe una regla que durante años permitió a los usuarios detectar muchos intentos de phishing: el mensaje parece demasiado malo para ser real.
En este caso ocurre lo contrario.
El correo utiliza:
- la identidad visual de Trezor;
- lenguaje técnico relacionado con seguridad;
- referencias a dispositivos reales;
- conceptos reales como entropía y STM32;
- una supuesta clasificación de dispositivos afectados;
- una explicación técnica sobre la generación de semillas;
- advertencias de seguridad legítimas;
- y un sentido de urgencia.
Incluso usuarios técnicamente familiarizados con criptomonedas podrían detenerse a analizar un mensaje así antes de descartarlo.
En comunidades de usuarios de Trezor aparecieron este miércoles múltiples reportes de personas que recibieron el correo y cuestionaron inicialmente si se trataba de una comunicación auténtica. Algunos usuarios incluso reportaron que el mensaje aparentaba superar determinadas comprobaciones de autenticación del correo, un elemento que habría contribuido a su apariencia legítima.
Esto no significa que los mecanismos de autenticación del correo hayan “fallado” necesariamente. La investigación de Trezor tendrá que determinar exactamente cómo los atacantes consiguieron utilizar la infraestructura del proveedor externo y qué controles fueron comprometidos.
La entropía sí importa, pero el supuesto escenario no
La campaña aprovecha además una realidad técnica que conviene explicar.
Una frase de recuperación no es simplemente una contraseña.
Es la representación legible para humanos de información criptográfica utilizada para recuperar las claves que controlan los fondos de una wallet. Si esa información se genera con una fuente de aleatoriedad predecible, un atacante podría reducir drásticamente el número de posibilidades necesarias para reconstruirla.
Trezor explica que sus sistemas utilizan múltiples fuentes de entropía precisamente para evitar depender de un único componente. Además, Trezor Suite incorpora un mecanismo denominado Entropy Check, que verifica durante la configuración que el dispositivo siga el proceso documentado de generación de wallets.
Por ello, la afirmación del correo sobre un supuesto fallo generalizado de 40 bits no debe confundirse con una vulnerabilidad real confirmada.
No existe, a partir de la información pública disponible este 9 de septiembre, una confirmación de Trezor de que exista tal vulnerabilidad.
La advertencia llega después de otro episodio relacionado con la aleatoriedad
El contexto hace que el engaño sea todavía más creíble.
Durante las últimas semanas, la industria de hardware wallets ha estado discutiendo vulnerabilidades reales relacionadas con la generación de aleatoriedad.
Trezor publicó en agosto una explicación sobre una vulnerabilidad que afectó a determinadas versiones de firmware de Coldcard, pero aclaró que los dispositivos y wallets generados originalmente en Trezor no estaban afectados. La compañía explicó entonces que su arquitectura utiliza múltiples fuentes independientes de entropía.
Los atacantes pudieron aprovechar ese contexto para construir una historia plausible:
una vulnerabilidad real en otra wallet + un componente real utilizado por Trezor + una brecha reciente de datos + una comunicación aparentemente oficial.
La combinación es mucho más efectiva que un phishing genérico.
¿Qué deben hacer los usuarios de Trezor?
La recomendación más importante es también la más sencilla:
no hacer clic en ningún enlace del correo relacionado con la supuesta vulnerabilidad STM32.
Los usuarios tampoco deben introducir su frase de recuperación en una página web, formulario, aplicación o enlace recibido por correo.
Trezor insiste en que la frase de recuperación nunca debe compartirse con terceros. Su documentación de seguridad también establece que las comunicaciones relacionadas con la protección de los fondos no requieren entregar la seed a una página web.
Quienes hayan recibido el mensaje deberían:
- No hacer clic en sus enlaces.
- No introducir la frase de recuperación.
- No descargar archivos adjuntos.
- No instalar una supuesta actualización desde el correo.
- Abrir Trezor Suite directamente desde el dispositivo o una instalación previamente confiable.
- Consultar manualmente los canales oficiales de Trezor.
- Si ya introdujeron su seed en una página vinculada desde el correo, tratar la situación como una posible exposición de las claves y actuar inmediatamente para proteger los fondos.
Un detalle es especialmente importante: recibir el correo no significa que la hardware wallet haya sido hackeada.
El riesgo principal de esta campaña es que el usuario sea inducido a entregar voluntariamente la información que protege sus fondos.
Una crisis que va más allá de una simple campaña de phishing
El episodio deja una pregunta más incómoda para Trezor.
La compañía afirma que sus dispositivos permanecen seguros y que el incidente actual se originó en un proveedor externo de correo. Al mismo tiempo, Trezor viene de una brecha de datos en otro proveedor externo que terminó afectando a aproximadamente 81.000 clientes.
Eso coloca a los proveedores y servicios auxiliares en el centro de la discusión.
La seguridad de una hardware wallet no termina necesariamente en el chip que firma una transacción. También involucra tiendas, sistemas de correo, proveedores logísticos, plataformas de marketing, bases de datos y cualquier otro intermediario que pueda revelar quién utiliza el producto.
En este caso, el objetivo de los atacantes no parece haber sido romper la criptografía de Trezor.
Fue algo mucho más sencillo: convencer al propietario de que debía entregar voluntariamente la información que la criptografía estaba protegiendo.
Y esa puede ser la lección más importante del incidente.
Lo que sabemos y lo que todavía no sabemos
Confirmado por Trezor:
- El correo sobre la supuesta vulnerabilidad STM32 es phishing.
- Un proveedor externo de correo fue comprometido.
- Trezor retiró el dominio utilizado en la campaña.
- La compañía está investigando cómo los atacantes accedieron a su dominio legítimo.
- No hay indicios públicos de que los dispositivos Trezor hayan sido comprometidos.
- La reciente brecha de ShipMonk fue independiente y afectó aproximadamente a 81.000 clientes.
Todavía no está confirmado públicamente:
- quién está detrás de la campaña;
- exactamente qué proveedor de correo fue comprometido;
- cómo consiguieron enviar el mensaje utilizando infraestructura asociada a Trezor;
- cuántos usuarios recibieron el correo;
- cuántas personas hicieron clic;
- si alguna seed phrase o fondo fue efectivamente robado como consecuencia de esta campaña.
Esas respuestas serán determinantes para conocer la verdadera dimensión del incidente.



































































