Los republicanos del Senado de Estados Unidos presentaron la que describen como la versión final del Clarity Act, incorporando 126 cambios sustanciales solicitados por los demócratas y nuevas disposiciones sobre conflictos de interés vinculados al sector de las criptomonedas. El proyecto llega a pocas horas de una votación procesal que podría determinar si la iniciativa avanza hacia una fase decisiva en el Congreso.
El texto revisado del Digital Asset Market Clarity Act (H.R. 3633) fue publicado durante la noche del domingo por los senadores Cynthia Lummis, John Boozman y Tim Scott. Según los republicanos, la nueva versión incorpora buena parte de las modificaciones negociadas con los demócratas, incluida una propuesta sobre ética que había sido considerada una condición para obtener apoyo bipartidista.
El presidente Donald Trump también habría aceptado gran parte de las restricciones éticas incluidas en el proyecto. Las medidas afectarían al presidente, vicepresidente, miembros del Congreso, otros funcionarios y empleados públicos, así como a sus cónyuges.
El movimiento representa un nuevo intento de desbloquear una legislación que busca establecer un marco regulatorio federal para los mercados de activos digitales, pero que todavía enfrenta importantes obstáculos políticos y de procedimiento antes de convertirse en ley.
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El nuevo Clarity Act incorpora 126 cambios solicitados por los demócratas
La nueva versión del Clarity Act llega después de más de un año de negociaciones entre republicanos y demócratas.
Los senadores Cynthia Lummis, John Boozman y Tim Scott afirmaron que el texto contiene 126 cambios sustanciales solicitados por los demócratas. Si el Senado aprueba la votación de cloture prevista para el martes 15 de septiembre, esta nueva versión será presentada como la enmienda sustitutiva sobre la que continuará el proceso legislativo.
Uno de los principales puntos de negociación fue el régimen de ética y conflictos de interés.
Los republicanos señalaron que el proyecto incorpora la mayor parte de la propuesta Tillis-Gallego, que contempla otorgar a los fiscales generales de los estados un papel en la aplicación de determinadas reglas de conflicto de interés relacionadas con funcionarios públicos.
Esta disposición es particularmente relevante porque algunos demócratas habían señalado las normas de ética como una condición para respaldar el avance del proyecto.
Cynthia Lummis defendió el acuerdo y sostuvo que las nuevas disposiciones representan restricciones de ética sin precedentes para funcionarios federales.
“Demócratas got what they wanted; now they need to take yes for an answer.”
La negociación, sin embargo, no elimina todas las interrogantes políticas alrededor del proyecto.
Trump acepta restricciones sobre negocios de criptomonedas
El componente ético adquiere especial importancia debido a los vínculos de Donald Trump y su familia con la industria de las criptomonedas.
Según información citada por AP, Trump aceptó en gran medida las disposiciones éticas propuestas para el Clarity Act. El presidente y su familia han estado bajo escrutinio político por sus negocios relacionados con activos digitales, entre ellos World Liberty Financial, la stablecoin USD1 y la memecoin TRUMP.
Las declaraciones financieras de Trump mostraron más de 1.400 millones de dólares en ingresos relacionados con criptomonedas durante 2025, lo que generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés mientras su administración participa en la elaboración de las reglas que determinarán el futuro regulatorio de la industria.
El texto del proyecto establece que las restricciones de ética se aplicarían a funcionarios o empleados públicos, además de quienes ocupen los cargos de presidente, vicepresidente o miembro del Congreso, así como a sus cónyuges.
Un elemento relevante es que el texto no establece las mismas limitaciones para otros familiares, incluidos los hijos de los funcionarios.
Esto significa que el alcance de las restricciones familiares queda delimitado principalmente a los cónyuges, en lugar de extenderse automáticamente a todos los miembros de la familia.
¿Qué cambiaría para los funcionarios relacionados con criptomonedas?
El objetivo de estas disposiciones es reducir la posibilidad de que funcionarios federales utilicen sus posiciones para beneficiarse de actividades relacionadas con activos digitales.
En términos políticos, el acuerdo busca responder a una de las principales críticas que rodean al Clarity Act: la posibilidad de que quienes participan en la elaboración de las reglas del mercado también tengan intereses económicos directos en las empresas, tokens o proyectos afectados por esas normas.
La inclusión de estas restricciones también podría ser determinante para conseguir el respaldo demócrata necesario para superar la votación de cloture.
No obstante, el proyecto todavía debe superar varias etapas antes de su aprobación definitiva.
El Senado introduce un “circuit breaker” para las stablecoins
Además de las normas de ética, el nuevo texto introduce cambios importantes relacionados con las stablecoins.
La propuesta otorgaría al secretario del Tesoro de Estados Unidos autoridad para imponer un mecanismo denominado “circuit breaker” sobre determinadas recompensas asociadas a stablecoins.
El objetivo sería limitar las salidas de depósitos de los bancos comunitarios si las stablecoins utilizadas para pagos provocan retiros sustanciales de fondos.
El mecanismo tendría una duración de 18 meses después de la entrada en vigor de la legislación.
La disposición responde directamente a una disputa entre el sector bancario y la industria cripto sobre las reglas relacionadas con los rendimientos de las stablecoins.
El proyecto ya establece límites para que las plataformas paguen intereses sobre stablecoins mantenidas de forma pasiva. Sin embargo, determinados programas de recompensas vinculados al uso de stablecoins seguirían estando permitidos.
El nuevo mecanismo funcionaría, en esencia, como un freno de emergencia ante un escenario de fuga significativa de depósitos.
Los bancos presionan para endurecer las reglas
La preocupación de los bancos está relacionada con el posible desplazamiento de depósitos tradicionales hacia instrumentos digitales vinculados al dólar.
La American Bankers Association ha defendido públicamente un endurecimiento de las disposiciones relacionadas con el rendimiento de las stablecoins.
Rob Nichols, presidente y CEO de la organización, afirmó que los depósitos locales constituyen la base del crédito y de la actividad económica de las comunidades estadounidenses, y señaló que cada vez más senadores reconocen la necesidad de abordar lo que los bancos consideran una laguna en las reglas sobre intereses de stablecoins.
El nuevo circuit breaker representa una respuesta intermedia: en lugar de prohibir completamente determinadas recompensas, permitiría al Tesoro intervenir temporalmente ante condiciones consideradas suficientemente graves.
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El proyecto también modifica las reglas para desarrolladores de blockchain
El nuevo Clarity Act no se limita a las stablecoins y los conflictos de interés.
Otra de sus disposiciones modificaría el Blockchain Regulatory Certainty Act para reducir las obligaciones de registro como transmisores de dinero que podrían afectar a determinados desarrolladores de software.
El texto también contempla un puerto seguro civil, destinado a ofrecer determinadas protecciones legales a participantes que desarrollen software sin actuar necesariamente como intermediarios financieros tradicionales.
Este punto puede tener especial importancia para el ecosistema de desarrollo blockchain, debido a la diferencia entre crear herramientas tecnológicas y operar directamente servicios financieros.
El proyecto también incorpora salvaguardas relacionadas con la negociación de activos entre afiliados y los conflictos de interés bajo la jurisdicción del Comité de Agricultura.
A esto se suma una aclaración sobre las circunstancias en las que las leyes estatales de protección al consumidor pueden continuar siendo aplicables.
En conjunto, estas modificaciones buscan definir con mayor precisión los límites entre la regulación federal y las competencias de los estados.
Clarity Act enfrenta una ventana legislativa cada vez más estrecha
Aunque el nuevo texto aumenta las posibilidades de alcanzar un acuerdo, el calendario del Congreso representa uno de los mayores obstáculos para el proyecto.
La primera prueba llegará el martes 15 de septiembre, cuando el Senado tiene prevista la votación de cloture.
Esta votación requiere 60 senadores.
Los republicanos cuentan con 53 escaños. Por lo tanto, incluso si toda la bancada republicana votara a favor, serían necesarios al menos siete votos adicionales de demócratas o independientes.
Superar el cloture tampoco significaría que el Clarity Act estaría aprobado.
La votación únicamente permitiría iniciar el debate bajo el procedimiento correspondiente. Posteriormente todavía tendrían que producirse el proceso de enmiendas, la aprobación final del Senado y la consideración de la legislación por parte de la Cámara de Representantes.
El problema es que el calendario legislativo deja cada vez menos margen.
El calendario tentativo del Senado contempla un periodo de trabajo en los estados a partir del 5 de octubre, mientras que las elecciones de mitad de mandato están programadas para el 3 de noviembre.
Además, los líderes de la Cámara de Representantes cancelaron las semanas del 21 y 28 de septiembre, reduciendo todavía más el número de semanas disponibles para avanzar con la legislación.
¿Por qué 2026 puede ser decisivo para el Clarity Act?
El factor tiempo se ha convertido en una parte central de la negociación.
Cynthia Lummis advirtió la semana pasada que si el proyecto no logra avanzar durante este Congreso, su aprobación podría retrasarse hasta 2030.
Desde su perspectiva, ese retraso tendría consecuencias económicas importantes en términos de empleos, inversión y recaudación tributaria.
La Casa Blanca también ha presionado para completar el proceso.
Patrick Witt, director ejecutivo del White House Council of Advisors for Digital Assets, afirmó tras la publicación del nuevo texto que, después de más de un año de negociaciones, había llegado el momento de aprobar el proyecto bipartidista.
La presión política se produce, por tanto, en dos direcciones: los republicanos necesitan suficientes votos demócratas para superar los obstáculos procedimentales, mientras que los demócratas buscan garantías adicionales sobre ética, conflictos de interés y protección de consumidores.
Las probabilidades de aprobación aumentan, pero siguen lejos de estar aseguradas
El mercado de predicción Polymarket reflejó una reacción positiva tras la publicación del nuevo proyecto.
Después de conocerse el texto, las probabilidades de que el Clarity Act sea aprobado este año aumentaron desde aproximadamente 22% hasta 32%.
El movimiento muestra que los participantes del mercado interpretaron el nuevo acuerdo como una señal favorable, aunque el 32% todavía implica que la aprobación está lejos de considerarse segura.
La cifra también refleja la complejidad del calendario. Incluso con un acuerdo entre sectores de ambos partidos, el proyecto necesita superar múltiples votaciones y completar el proceso legislativo antes de que la agenda electoral reduzca significativamente el tiempo disponible.
Qué significa el nuevo Clarity Act para el mercado cripto
La importancia del proyecto va más allá de la política estadounidense.
Una aprobación del Clarity Act establecería un marco legislativo más definido para diferentes segmentos del mercado de activos digitales. El nuevo texto también intenta abordar algunas de las principales controversias que han dificultado el consenso político: conflictos de interés, stablecoins, jurisdicción estatal, desarrolladores de software y negociación entre entidades afiliadas.
Para los usuarios y empresas del sector, el punto central será determinar finalmente qué actividades quedan bajo supervisión federal, cuáles permanecen sujetas a los estados y qué obligaciones regulatorias corresponden a cada participante del mercado.
El componente de stablecoins también puede tener consecuencias relevantes para la relación entre el sistema bancario tradicional y las empresas de activos digitales. La posibilidad de activar un mecanismo de emergencia ante una salida significativa de depósitos muestra que el Congreso está intentando incorporar al proyecto las preocupaciones de las entidades financieras.
Al mismo tiempo, las disposiciones sobre ética buscan reducir el riesgo de que la regulación de criptomonedas quede asociada a intereses económicos personales de los funcionarios encargados de establecerla.
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El siguiente punto de inflexión será la votación del 15 de septiembre
El nuevo texto representa el intento más reciente de los republicanos para convertir meses de negociaciones en un acuerdo legislativo viable.
La incorporación de 126 cambios solicitados por los demócratas, la aceptación de buena parte de las propuestas sobre ética y la inclusión de nuevas salvaguardas para stablecoins muestran que el proyecto ha evolucionado significativamente durante las negociaciones.
Pero el verdadero examen comenzará el 15 de septiembre.
El Senado necesitará 60 votos para superar el cloture y abrir el camino al debate. Después vendrán nuevas votaciones, posibles enmiendas y la aprobación de la Cámara de Representantes, todo dentro de un calendario comprimido por el periodo electoral.
El Clarity Act llega así a una fase crítica: existe un texto que los republicanos consideran final, Trump ha aceptado importantes restricciones éticas y las probabilidades de aprobación han aumentado, pero todavía no existe una garantía de que el Congreso consiga completar el proceso durante 2026.
Para la industria de los activos digitales, las próximas semanas podrían determinar si Estados Unidos finalmente avanza hacia un marco legislativo federal para el mercado cripto o si el debate vuelve a quedar pendiente para un próximo Congreso.







































































