MoneyGram está llevando las stablecoins desde las transferencias internacionales hasta las compras cotidianas con el lanzamiento de una tarjeta Visa que permite mantener un saldo denominado en dólares y utilizarlo para pagar en comercios. Colombia será el primer mercado donde estará disponible, antes de su expansión a otros países.
La iniciativa marca un nuevo paso en la estrategia de MoneyGram para incorporar dólares digitales respaldados por stablecoins a su infraestructura tradicional de pagos y remesas. En lugar de limitar estos activos al ecosistema de criptomonedas o a las transferencias transfronterizas, la compañía busca convertirlos en un medio de pago que pueda utilizarse directamente en establecimientos que acepten Visa.
La MoneyGram Card estará inicialmente disponible como tarjeta digital a través de la aplicación de la compañía. Los usuarios podrán añadirla a sus billeteras móviles y utilizarla para realizar compras tanto por internet como en tiendas físicas.
El producto comenzará utilizando USDC, la stablecoin vinculada al dólar estadounidense de Circle. MoneyGram también confirmó que posteriormente incorporará MGUSD, su propia stablecoin denominada en dólares.
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MoneyGram Card: cómo funciona la nueva tarjeta con stablecoins
La propuesta de MoneyGram combina una infraestructura de pagos tradicional con un saldo respaldado por activos digitales.
Los clientes podrán registrarse desde la aplicación de MoneyGram y utilizar la tarjeta digital para pagar en cualquier comercio que acepte Visa. Esto permite que el usuario acceda a su saldo en dólares digitales sin necesidad de interactuar directamente con una plataforma de trading de criptomonedas.
La tarjeta también incorpora una segunda funcionalidad vinculada al modelo tradicional de MoneyGram: los usuarios podrán enviarse dinero a sí mismos y retirar efectivo en moneda local en las ubicaciones de MoneyGram.
Esta característica conecta dos mundos que habitualmente funcionan de manera separada. Por un lado, está el saldo digital denominado en dólares; por otro, la posibilidad de convertir ese valor en efectivo local mediante la red física de la compañía.
MoneyGram tiene previsto lanzar posteriormente una versión física de la tarjeta, que también permitirá realizar retiros en cajeros automáticos.
El despliegue inicial en Colombia servirá como punto de partida para una expansión hacia otros mercados durante los próximos meses.
¿Qué stablecoin utilizará la tarjeta de MoneyGram?
En su primera etapa, la MoneyGram Card utilizará USDC como stablecoin para el saldo denominado en dólares.
La compañía tiene previsto incorporar posteriormente MGUSD, su propio token respaldado por dólares. MoneyGram presentó esta stablecoin en junio sobre la red Stellar, como parte de una estrategia más amplia para integrar infraestructura basada en blockchain dentro de su negocio de pagos y remesas.
El cambio es relevante porque significa que la tarjeta no constituye un producto aislado. Forma parte de una estrategia que MoneyGram viene desarrollando para introducir infraestructura de stablecoins dentro de su red tradicional de transferencia de dinero.
Colombia será el primer mercado para la tarjeta de MoneyGram
La elección de Colombia como mercado inicial coloca al país en el centro del lanzamiento de la nueva tarjeta con stablecoins.
El producto estará disponible inicialmente para clientes colombianos mediante la aplicación de MoneyGram. Desde allí podrán acceder a la tarjeta digital, incorporarla a sus billeteras móviles y utilizarla para realizar pagos.
La compañía contempla posteriormente ampliar la disponibilidad a otros mercados.
Para MoneyGram, el lanzamiento supone aprovechar simultáneamente su infraestructura digital y su red física. La empresa afirma que cuenta con más de 60 millones de clientes activos en más de 200 países y territorios, además de aproximadamente 500.000 establecimientos minoristas.
Esa infraestructura ofrece una característica particular frente a otros productos basados exclusivamente en activos digitales: la posibilidad de conectar un saldo digital con una red física capaz de entregar efectivo en moneda local.
Stablecoins dejan de ser solo herramientas para operar con criptomonedas
El lanzamiento de MoneyGram se produce en un momento en el que las stablecoins están ampliando su utilidad más allá del trading de criptomonedas.
Los tokens vinculados al dólar comenzaron ganando relevancia principalmente como instrumentos para mover valor dentro de los mercados de activos digitales. Sin embargo, su utilización se ha extendido progresivamente hacia las transferencias internacionales, las remesas y la gestión de tesorería corporativa.
Las tarjetas representan otro paso en esa evolución.
El atractivo de este modelo está en utilizar una infraestructura que los consumidores ya conocen. En lugar de pedirles que aprendan a utilizar una dirección blockchain o una plataforma especializada para cada compra, una tarjeta permite convertir un saldo basado en stablecoins en una experiencia de pago similar a la de cualquier otra tarjeta.
Para el usuario final, la diferencia puede quedar prácticamente oculta detrás de la infraestructura tecnológica.
El saldo puede estar respaldado y gestionado mediante activos digitales, mientras que el consumidor simplemente utiliza una tarjeta Visa para pagar.
El gasto con stablecoins también está aumentando
Los datos citados por PaymentScan muestran que el uso de stablecoins mediante tarjetas está adquiriendo una dimensión cada vez más relevante.
Según los datos de la firma, el volumen de gasto con tarjetas vinculadas a stablecoins superó los 1.100 millones de dólares en agosto.

La cifra refleja un cambio importante en la función que pueden desempeñar los dólares digitales.
Durante años, una de las principales barreras para las stablecoins fue precisamente la distancia entre mantener un activo digital y utilizarlo en actividades financieras cotidianas. Las tarjetas pueden reducir esa fricción al conectar directamente los saldos digitales con redes de pago ampliamente utilizadas.
El movimiento de MoneyGram apunta precisamente en esa dirección: convertir un activo digital denominado en dólares en una herramienta que pueda utilizarse para comprar bienes y servicios o acceder a efectivo.
Rain, Crossmint y Stellar forman parte de la infraestructura
La nueva tarjeta fue desarrollada con la participación de Rain, empresa especializada en pagos mediante stablecoins; Crossmint, proveedor de infraestructura de wallets; y Stellar, la red blockchain sobre la que MoneyGram ha desarrollado parte de su estrategia relacionada con activos digitales.
La combinación de estos participantes permite separar diferentes capas del producto.
Mientras MoneyGram aporta su infraestructura financiera, red de distribución y relación con los clientes, las compañías tecnológicas involucradas proporcionan componentes relacionados con los pagos, las billeteras y la infraestructura blockchain.
Stellar también ocupa un lugar importante dentro de la estrategia de activos digitales de MoneyGram.
En junio, la compañía presentó MGUSD, su stablecoin respaldada por dólares y desarrollada sobre Stellar. El token es emitido por Bridge, una empresa de infraestructura para stablecoins propiedad de Stripe.
La futura integración de MGUSD en la tarjeta podría reforzar la conexión entre la nueva herramienta de pagos y la infraestructura de activos digitales que MoneyGram está construyendo.
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MoneyGram busca conectar dólares digitales y efectivo local
Uno de los elementos más relevantes del lanzamiento es que la propuesta no se limita al pago con tarjeta.
Los usuarios también podrán utilizar la red de MoneyGram para enviarse dinero a sí mismos y recibirlo en moneda local mediante retiro de efectivo.
Este mecanismo amplía el potencial de las stablecoins como instrumento financiero.
Un saldo denominado en dólares puede utilizarse para una compra mediante Visa, pero también puede terminar convertido en efectivo local a través de la infraestructura física de MoneyGram.
En términos prácticos, la compañía está intentando construir un puente entre dólares digitales, pagos electrónicos y efectivo físico.
Ese posicionamiento resulta especialmente relevante para una empresa cuyo negocio histórico está relacionado con las transferencias internacionales de dinero.
De las remesas a los pagos cotidianos
La nueva tarjeta también muestra cómo está cambiando la estrategia de MoneyGram frente a las stablecoins.
En lugar de utilizar blockchain únicamente como una tecnología interna para mejorar las transferencias, la compañía está intentando colocar esa infraestructura directamente en las manos de los consumidores.
El recorrido estratégico es claro: primero, utilizar stablecoins para mover valor; después, permitir que ese valor pueda mantenerse como un saldo digital; y finalmente, ofrecer mecanismos para gastarlo o convertirlo en efectivo.
La tarjeta funciona como una interfaz entre esas diferentes posibilidades.
Para el consumidor, esto podría significar que la tecnología blockchain deja de ser el producto visible y pasa a convertirse en la infraestructura que opera detrás del servicio.
El papel de MGUSD en la estrategia de MoneyGram
La futura incorporación de MGUSD será uno de los elementos que habrá que seguir dentro de la evolución del producto.
MoneyGram presentó su stablecoin respaldada por dólares en junio sobre Stellar, con emisión a cargo de Bridge. Esto significa que la compañía ya está construyendo una infraestructura propia alrededor de un activo digital denominado en dólares.
La integración de MGUSD en la tarjeta podría permitir a MoneyGram ampliar el uso de su propio activo dentro de su ecosistema.
Por ahora, el producto comienza con USDC, pero la hoja de ruta anunciada por la compañía apunta hacia una combinación entre stablecoins existentes y su propio token.
Esto refuerza la idea de que MoneyGram no está tratando las stablecoins simplemente como una herramienta tecnológica complementaria, sino como una pieza de su estrategia de pagos.
MoneyGram también participa en la iniciativa Open USD
La estrategia de la compañía se extiende además a iniciativas más amplias dentro del ecosistema de stablecoins.
MoneyGram aparece entre los socios de Open USD, una iniciativa liderada por Stripe que busca compartir ingresos con un consorcio de participantes.
La participación en este tipo de proyectos refleja el interés de MoneyGram por posicionarse dentro de la infraestructura emergente alrededor de los dólares digitales.
La empresa, por tanto, está avanzando simultáneamente en diferentes frentes: su propia stablecoin, una tarjeta basada inicialmente en USDC, infraestructura blockchain mediante Stellar y participación en iniciativas relacionadas con el desarrollo del ecosistema de stablecoins.
¿Qué significa la tarjeta con stablecoins para los usuarios?
Para los usuarios, el principal cambio es la posibilidad de utilizar un saldo denominado en dólares digitales para pagos cotidianos, sin que la experiencia necesariamente se parezca a una operación tradicional con criptomonedas.
La tarjeta permite comprar en establecimientos que acepten Visa, realizar pagos online y, posteriormente, acceder a efectivo mediante la infraestructura de MoneyGram.
El modelo también puede resultar relevante para quienes necesitan mover valor entre diferentes formas de dinero: desde un saldo digital denominado en dólares hasta un pago electrónico o efectivo en moneda local.
Sin embargo, el lanzamiento también debe entenderse dentro de una tendencia más amplia. El crecimiento de las tarjetas vinculadas a stablecoins indica que la competencia en este segmento ya no se limita a ofrecer mejores herramientas para operar con criptomonedas.
El siguiente campo de batalla es el uso cotidiano del dinero digital.
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La nueva batalla por convertir stablecoins en dinero de uso diario
El lanzamiento de MoneyGram representa un cambio de enfoque significativo para las stablecoins.
La pregunta ya no es únicamente cuánto valor pueden mover estos activos dentro de los mercados financieros o las redes blockchain. También comienza a ser qué tan fácilmente pueden utilizarse para pagar una compra, enviar dinero o retirar efectivo.
En ese escenario, las tarjetas pueden convertirse en una pieza fundamental porque eliminan parte de la complejidad asociada con el uso directo de blockchain.
MoneyGram parte además de una ventaja estructural: una red global de remesas y establecimientos físicos que puede conectar los dólares digitales con monedas locales y efectivo.
El lanzamiento en Colombia será el primer paso de esta estrategia. Su posterior expansión a otros mercados permitirá comprobar hasta qué punto las stablecoins pueden pasar de ser una infraestructura financiera utilizada principalmente dentro del ecosistema cripto a convertirse en una forma cotidiana de almacenar y gastar dólares digitales.
La dirección que está tomando MoneyGram es significativa: llevar las stablecoins desde la pantalla de una plataforma financiera hasta el punto de venta. Y si este modelo consigue escalar, la tarjeta podría representar mucho más que un nuevo producto de MoneyGram: podría ser otro indicio de que los dólares digitales están entrando en una nueva etapa de adopción.





































































