El robo coordinado de aproximadamente 594,5 BTC, valorados en unos 38 millones de dólares, ha destapado una de las vulnerabilidades más relevantes registradas en una billetera de hardware para Bitcoin. Sin embargo, el incidente no representa una falla en la red Bitcoin ni en su criptografía, sino en el proceso utilizado por determinadas versiones del firmware de Coldcard para generar las semillas criptográficas que protegen los fondos de los usuarios.
La alerta fue emitida por Coinkite, fabricante de Coldcard, después de que investigadores detectaran cientos de billeteras vaciadas en una serie de transacciones realizadas en menos de 30 minutos. Las investigaciones preliminares apuntan a que el problema está relacionado con la generación de entropía durante la creación de algunas semillas, una condición que habría reducido la imprevisibilidad de determinadas claves privadas.
Más allá del monto robado, el incidente deja una importante lección para el ecosistema: la seguridad de una billetera no depende únicamente de la fortaleza de la criptografía de Bitcoin, sino también de cómo se generan las claves que la utilizan.
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Un robo de 594 BTC que encendió las alarmas
La investigación comenzó tras detectarse un movimiento inusual de fondos entre los bloques 960188 y 960191 de Bitcoin.
Según un informe de Atlas 21, aproximadamente 594,5 BTC fueron retirados desde alrededor de 500 billeteras de firma única (single-signature) mediante una operación coordinada ejecutada entre las 01:31 y las 01:56 UTC.
Los atacantes dividieron los fondos en 1.324 movimientos antes de consolidar 562 BTC en una única dirección que, hasta el momento de publicarse los primeros reportes, permanecía sin realizar nuevos movimientos.
Las billeteras afectadas compartían varias características:
- Todas utilizaban un esquema single-signature.
- Cada una almacenaba más de 0,15 BTC.
- Muchas permanecían inactivas desde hacía varios años.
- Los depósitos abarcan un periodo comprendido entre 2021 y 2026, una ventana temporal que coincide con las versiones de firmware bajo investigación.
Mientras tanto, investigadores de Block identificaron un segundo conjunto de 695 transacciones con un patrón prácticamente idéntico, que movieron otros 488,1 BTC. Si ambas operaciones forman parte del mismo ataque, el monto comprometido podría ascender a 1.082,58 BTC.
Bitcoin no fue hackeado
Uno de los aspectos más importantes del incidente es aclarar qué ocurrió realmente.
Bitcoin no fue vulnerado.
La criptografía utilizada por la red continúa siendo la misma y no existen evidencias de que los algoritmos criptográficos hayan sido comprometidos.
El problema se habría originado antes de que la primera transacción existiera: durante la creación de la seed de algunas billeteras.
¿Qué es una seed y por qué es tan importante?
Cuando un usuario configura una billetera por primera vez, el dispositivo genera una frase semilla (seed) compuesta normalmente por 12 o 24 palabras.
Esa frase representa la raíz criptográfica de la cual se derivan todas las claves privadas que controlarán los Bitcoin almacenados en la billetera.
En otras palabras:
Quien conoce la seed controla completamente los fondos.
Por ello, la generación de esa semilla debe realizarse utilizando un proceso extremadamente aleatorio e imposible de predecir.
Ese proceso recibe el nombre de entropía criptográfica.
La importancia de la entropía en una billetera de Bitcoin
La seguridad de una clave privada depende de que haya sido creada utilizando una fuente de aleatoriedad suficientemente robusta.
En una implementación correcta, el dispositivo emplea un Hardware Random Number Generator (HRNG), un generador físico diseñado específicamente para producir valores impredecibles.
Gracias a esa entropía, la cantidad de posibles semillas es tan gigantesca que resulta prácticamente imposible reconstruir una por fuerza bruta.
Sin embargo, las investigaciones preliminares indican que determinadas versiones del firmware de Coldcard no utilizaron correctamente ese mecanismo.
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¿Qué descubrieron los investigadores?
Según el análisis publicado por el equipo de ingeniería y seguridad de Block, un cambio incorporado al firmware habría provocado que algunos dispositivos omitieran el uso del Hardware Random Number Generator.
En lugar de generar la semilla utilizando una fuente física de aleatoriedad, el proceso terminaba recurriendo a un mecanismo alternativo basado en software.
Ese mecanismo utilizaba información derivada del propio microcontrolador, incluyendo elementos como:
- el número de serie del chip;
- registros del reloj interno;
- otros datos parcialmente predecibles.
Aunque esos valores no permiten reconstruir automáticamente una seed, sí reducen considerablemente el espacio de búsqueda disponible para un atacante con suficientes recursos.
Los investigadores rastrean el origen de este comportamiento hasta cambios introducidos durante el desarrollo del firmware distribuido a partir de marzo de 2021.
El detalle más importante: el riesgo depende del firmware, no del modelo
Durante las primeras horas del incidente muchos informes resumieron el problema indicando que Coldcard Mk3 era el dispositivo afectado.
Sin embargo, las investigaciones posteriores muestran un panorama más preciso.
La exposición depende del firmware que estaba instalado cuando se generó la seed, no de la fecha de compra del dispositivo ni únicamente del modelo utilizado.
Esto significa que dos usuarios con el mismo hardware pueden tener niveles de riesgo completamente diferentes dependiendo del software que ejecutaba el dispositivo al crear la billetera.
Además, actualizar posteriormente el firmware no modifica la seguridad de una seed ya existente.
Si una seed fue creada utilizando un firmware seguro, continuará siendo segura incluso después de instalar versiones posteriores.
Del mismo modo, una seed generada mientras el dispositivo ejecutaba una versión vulnerable no se vuelve segura simplemente por actualizar el firmware.
¿Qué dispositivos aparecen en la investigación?
De acuerdo con la información técnica publicada hasta el momento, el estado preliminar es el siguiente:
| Modelo | Estado actual |
|---|---|
| Mk1 | No afectado por esta regresión |
| Mk2 (firmware v4.0.0–v4.1.9) | Ruta vulnerable confirmada |
| Mk3 (firmware v4.0.0–v4.1.9) | Ruta vulnerable confirmada |
| Mk4 | Utiliza una arquitectura distinta; continúa bajo análisis |
| Coldcard Q | Comparte el mismo enfoque de Mk4 |
| Mk5 | Utiliza la construcción actual implementada por Coinkite |
Por ello, la propia documentación técnica insiste en que la condición de riesgo depende del momento en que fue creada la seed y del firmware utilizado durante ese proceso.
¿Qué recomienda Coinkite?
Mientras continúa la investigación, Coinkite aconseja a los usuarios potencialmente afectados tomar medidas preventivas.
Entre las recomendaciones publicadas se encuentran:
- crear una passphrase BIP-39 robusta;
- migrar los fondos hacia una nueva seed;
- generar la nueva semilla en un dispositivo no afectado;
- realizar el proceso con calma para evitar errores durante la migración.
Para usuarios avanzados, la empresa también menciona la posibilidad de generar una nueva seed mediante el procedimiento basado en lanzamientos manuales de dados, evitando depender del generador interno de números aleatorios.
Coinkite subrayó que continúa investigando el origen exacto del problema y publicará información adicional conforme avance el análisis.
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Un caso que deja lecciones para toda la industria
El incidente de Coldcard demuestra que la seguridad de una billetera de hardware no depende únicamente de la fortaleza matemática de Bitcoin.
La criptografía de la red permanece intacta.
Lo que puede marcar la diferencia es la calidad de la implementación utilizada para generar las claves privadas desde el primer momento.
En este caso, el foco de la investigación no está en un fallo del protocolo Bitcoin, sino en un proceso que debería haber producido semillas completamente impredecibles. Si las conclusiones preliminares terminan confirmándose, este episodio podría convertirse en uno de los casos de estudio más importantes sobre autocustodia, generación de entropía y seguridad de hardware wallets, recordando que incluso la mejor criptografía del mundo depende de que las llaves que la utilizan nazcan de una fuente verdaderamente aleatoria.





































































