Bitcoin ha recuperado un fuerte impulso alcista tras superar niveles técnicos que habían limitado su avance durante semanas, pero el movimiento todavía genera una división entre los analistas sobre si representa el inicio de un nuevo mercado alcista o simplemente un repunte impulsado por liquidaciones de posiciones cortas.
La subida hacia los $70.000 estuvo acompañada por una fuerte oleada de liquidaciones entre traders que apostaban por nuevas caídas de BTC. El movimiento se aceleró después de que Bitcoin rompiera resistencias relevantes y recuperara su media móvil de 200 días, desencadenando compras algorítmicas y una reacción en cadena en el mercado de derivados.
Para algunos analistas, la estructura recuerda a los movimientos que suelen aparecer durante la formación de un suelo de mercado. Para otros, todavía faltan elementos fundamentales para confirmar que Bitcoin haya dejado atrás definitivamente una tendencia bajista.
La principal pregunta ahora es si el impulso puede extenderse hacia la zona de $75.000-$76.000 o si el precio terminará perdiendo fuerza ante la ausencia de entradas sostenidas en los ETF spot de Bitcoin y de una relajación más clara de las condiciones macroeconómicas.
TE PUEDE INTERESAR: ETF de Bitcoin registran entradas de $517 millones y marcan máximo de tres meses y medio
Bitcoin rompe niveles clave y activa un short squeeze
La magnitud del movimiento reciente tiene una explicación principalmente técnica. Durante meses, Bitcoin había permanecido atrapado por debajo de la zona de $64.000-$66.000, un comportamiento que permitió que aumentara progresivamente el posicionamiento de traders que apostaban por una caída del precio.
La ruptura de esos niveles cambió rápidamente el equilibrio.
Jason Fernandes, analista de mercado y cofundador de AdLunam, explicó que el movimiento por encima de los $66.000 y de la media móvil de 200 días activó compras algorítmicas orientadas a seguir tendencias.
Al mismo tiempo, los traders que mantenían posiciones cortas comenzaron a sufrir liquidaciones. Estas operaciones forzadas obligaron a recomprar Bitcoin para cerrar posiciones, generando una presión adicional sobre el precio.
El resultado fue un movimiento mucho más rápido de lo que habría producido únicamente la demanda tradicional del mercado spot.
Adam Morgan McCarthy, investigador principal de LO, firma londinense especializada en liquidez y datos del mercado de activos digitales, describió el episodio como un ejemplo característico de short squeeze.
Según McCarthy, más de la mitad del avance diario del 7,1% registrado el miércoles ocurrió en apenas una hora y representó aproximadamente un tercio del volumen negociado durante toda la jornada.
Para el analista, esa combinación constituye una señal clara de que una parte importante del movimiento fue consecuencia de traders que se vieron obligados a abandonar sus posiciones bajistas.
¿El repunte de Bitcoin confirma el final del mercado bajista?
Aquí es donde aparecen las principales diferencias entre los analistas.
Mati Greenspan, antiguo analista sénior de eToro y fundador de Quantum Economics, considera que el comportamiento reciente de Bitcoin tiene características similares a las observadas históricamente durante la formación de un suelo.
Greenspan señaló que los mercados suelen comenzar estos movimientos con un short squeeze, seguido por una gran vela alcista y la ruptura de niveles técnicos importantes. Una vez que el precio comienza a avanzar, los inversores que esperaban comprar Bitcoin mucho más abajo pueden cambiar rápidamente de estrategia por temor a quedarse fuera del movimiento.
Ese fenómeno puede generar FOMO, o miedo a perderse una subida, aumentando todavía más la demanda.
Desde esta perspectiva, Greenspan considera que la probabilidad de una corrección significativa se ha reducido y que el actual comportamiento del mercado resulta familiar respecto a otras fases de recuperación.
Sin embargo, no todos los analistas están preparados para declarar terminado el mercado bajista.
Fernandes mantiene una postura considerablemente más prudente. Aunque reconoce que existen factores macroeconómicos y regulatorios favorables, considera prematuro afirmar que Bitcoin ha entrado en una nueva fase alcista sin observar entradas sostenidas en los ETF spot y una relajación más clara de las condiciones monetarias.
Su principal preocupación es que Bitcoin pueda quedarse sin impulso al acercarse a nuevas zonas de resistencia.
El nivel de $75.000-$76.000 aparece así como una zona potencialmente relevante para determinar si el repunte actual puede transformarse en una tendencia más amplia.
Bitcoin llegó a $79.200 antes de retroceder
La fortaleza del movimiento quedó reflejada en la evolución intradía del precio. Bitcoin llegó a alcanzar los $79.200 durante la mañana del viernes, antes de retroceder hasta aproximadamente $77.500.
El retroceso, por sí solo, no determina si el movimiento alcista ha terminado. Sin embargo, pone de manifiesto el desafío que enfrenta Bitcoin después de una subida acelerada basada, en buena medida, en el mercado de derivados.
Tobias Bauer, cofundador de TBV, destacó precisamente el elevado nivel de actividad observado en los futuros de Bitcoin.
Según Bauer, Binance llegó a registrar $1.260 millones en futuros de Bitcoin durante una sola ventana de 60 segundos, volumen equivalente a 361 veces lo registrado durante un minuto normal.
El analista también señaló que la tasa de financiación se encuentra en niveles máximos dentro del exchange.
Esto introduce un elemento de riesgo: una gran cantidad de traders puede estar posicionada en la misma dirección y mantener posiciones largas apalancadas puede resultar costoso.
En otras palabras, el impulso puede continuar, pero la estructura del mercado también puede volverse vulnerable a movimientos bruscos si el precio no consigue mantener la tendencia.
TE PUEDE INTERESAR: Bitcoin activa 8 de 12 señales de capitulación, pero VanEck advierte que el suelo aún no está confirmado
El contexto macroeconómico también favorece a los activos de riesgo
El movimiento de Bitcoin no ocurrió de manera aislada.
Fernandes señaló como uno de los factores relevantes el anuncio del Tesoro de Estados Unidos de duplicar las recompras de bonos hasta $4.000 millones.
La medida contribuyó a reducir los rendimientos de largo plazo y favoreció a los activos considerados de mayor riesgo.
Este entorno resulta relevante para Bitcoin porque las condiciones financieras y las expectativas sobre los tipos de interés tienen una influencia significativa sobre el apetito de los inversores por activos volátiles.
A esto se suman señales favorables provenientes de Washington relacionadas con el sector de los activos digitales.
Greenspan destacó varios acontecimientos que, desde su perspectiva, están contribuyendo a mejorar el entorno institucional para Bitcoin y las criptomonedas: las conversaciones de la Casa Blanca sobre operaciones relacionadas con reservas de Bitcoin, el trabajo del Congreso estadounidense sobre legislación de estructura de mercado y los movimientos de la SEC y la CFTC hacia una mayor claridad regulatoria y adopción.
La combinación de estos factores representa, para los analistas más optimistas, un escenario significativamente diferente al de anteriores fases de debilidad.
Bitcoin frente al oro: una señal diferente sobre el riesgo macro
Pero existe otro elemento que obliga a moderar el entusiasmo.
McCarthy considera que el oro está ofreciendo una señal macroeconómica más clara que Bitcoin en el movimiento reciente.
El investigador señaló que el oro avanzó de forma limpia después del anuncio del Tesoro sobre el incremento de las recompras de bonos y sin depender de las compras forzadas que impulsaron parte del movimiento de Bitcoin.
La diferencia es relevante.
Bitcoin puede beneficiarse de una mayor liquidez y de un entorno favorable para los activos de riesgo, pero eso no significa necesariamente que esté funcionando como la principal cobertura frente al riesgo monetario y de inflación.
Desde esta perspectiva, el comportamiento del oro proporciona una referencia diferente: mientras Bitcoin recibió un impulso considerable del posicionamiento en derivados, el metal precioso mostró una reacción que McCarthy interpreta como una señal más directa de búsqueda de protección frente a los riesgos macroeconómicos.
¿Qué necesita Bitcoin para confirmar una nueva tendencia alcista?
El debate actual no se resolverá únicamente con una ruptura puntual.
Para los analistas más cautelosos, Bitcoin necesita demostrar que puede mantener los niveles recuperados y transformar la presión compradora generada por las liquidaciones en demanda real y sostenida.
Los ETF spot ocupan un lugar central en esta discusión. Fernandes considera que las entradas sostenidas en estos productos serían una señal importante para confirmar que existe una base de demanda capaz de respaldar precios más elevados.
También será determinante la evolución de las condiciones macroeconómicas. Una relajación más clara de los tipos y de las condiciones financieras podría favorecer la continuidad del apetito por activos de riesgo.
Por el contrario, si el impulso se mantiene principalmente por posiciones apalancadas, liquidaciones y compras algorítmicas, Bitcoin podría quedar expuesto a una corrección una vez que disminuya la presión sobre los vendedores en corto.
La estructura actual, por tanto, contiene dos lecturas diferentes.
La primera es la de Greenspan: el mercado habría encontrado un suelo y el short squeeze sería simplemente el catalizador inicial de una recuperación más amplia.
La segunda es la de Fernandes y McCarthy: el movimiento es real, pero su composición obliga a mantener la cautela hasta comprobar si existe suficiente demanda orgánica para sostenerlo.
La zona de $75.000-$76.000 podría convertirse en la próxima prueba
Después de alcanzar los $79.200 y retroceder hacia $77.500, Bitcoin se encuentra en una etapa en la que la capacidad de mantener el impulso será tan importante como la ruptura inicial.
La zona de $75.000-$76.000 aparece como un punto de referencia relevante dentro del escenario planteado por los analistas. Si Bitcoin consigue avanzar hacia esa región y mantener la presión compradora, aumentaría la posibilidad de que el movimiento actual deje de interpretarse únicamente como una reacción técnica.
Por el contrario, una pérdida significativa de momentum podría reforzar la tesis de que el repunte estuvo dominado por liquidaciones y posicionamiento en derivados.
El mercado también deberá vigilar el nivel de apalancamiento. La elevada actividad registrada en los futuros y las tasas de financiación en niveles máximos sugieren que una parte importante de los participantes está apostando por la continuidad de la subida.
Eso puede alimentar el rally, pero también amplificar una eventual corrección.
TE PUEDE INTERESAR: Citi lanzará custodia de Bitcoin este año bajo su nueva plataforma Custody+
Un punto de inflexión para Bitcoin, pero todavía sin consenso
El avance de Bitcoin por encima de niveles técnicos importantes ha cambiado el tono del mercado. La ruptura de la resistencia de $66.000, la recuperación de la media móvil de 200 días y la liquidación de posiciones cortas crearon las condiciones para uno de los movimientos más rápidos recientes del activo.
Sin embargo, superar una resistencia no equivale automáticamente a confirmar un nuevo mercado alcista.
El comportamiento de Bitcoin durante las próximas etapas deberá demostrar si existe una demanda suficientemente sólida para sostener precios elevados una vez desaparezca el efecto de las liquidaciones.
Para Greenspan, las características actuales son compatibles con una formación de suelo y con el inicio de una nueva fase alcista. Para Fernandes, todavía hacen falta ETF spot con entradas sostenidas y una mejora más clara del entorno macroeconómico. McCarthy, por su parte, advierte que el oro está proporcionando una señal más convincente sobre la búsqueda de cobertura frente a los riesgos monetarios.
El mercado, por ahora, permanece dividido.
Lo que sí ha cambiado es el equilibrio de fuerzas: después de meses de negociación por debajo de los $64.000-$66.000, los vendedores en corto han quedado bajo presión y Bitcoin ha recuperado niveles técnicos que pueden modificar las expectativas de los inversores.
La próxima prueba será determinar si detrás de ese movimiento existe el comienzo de una tendencia alcista sostenible o simplemente uno de los clásicos repuntes explosivos que aparecen cuando un mercado sobrecargado de posiciones cortas finalmente rompe al alza.






































































