La Unión Europea ha abierto la puerta a uno de los cambios más relevantes desde la entrada en vigor del reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets). La Comisión Europea está consultando a la industria sobre una posible modificación de la normativa que actualmente prohíbe ofrecer intereses o cualquier forma de remuneración equivalente a los usuarios de stablecoins, una medida que podría impulsar la adopción de estas monedas digitales, especialmente las denominadas en euros.
El debate no gira únicamente en torno a la posibilidad de que los usuarios obtengan beneficios por utilizar stablecoins. En el fondo, Bruselas busca resolver un desafío estratégico: cómo fomentar el crecimiento de los pagos digitales basados en stablecoins sin convertir estos activos en un sustituto de los depósitos bancarios. La discusión también llega en un momento en el que Estados Unidos y Reino Unido avanzan hacia modelos regulatorios más flexibles, aumentando la presión para que Europa no pierda competitividad en el desarrollo de su ecosistema cripto.
TE PUEDE INTERESAR: Lista de exchanges con licencia MiCA en 2026: cuáles pueden operar en Europa y cuáles siguen en duda
La Comisión Europea plantea revisar la prohibición de remunerar stablecoins
Como parte de la futura revisión del reglamento MiCA, prevista para el periodo 2028-2029, la Comisión Europea lanzó una consulta pública dirigida a profesionales del sector financiero y de los criptoactivos.
Entre las 86 preguntas incluidas en la consulta destaca una especialmente relevante para el futuro del mercado:
“En su opinión, ¿debería modificarse la prohibición de MiCA de proporcionar intereses o cualquier remuneración equivalente?”
La pregunta refleja que Bruselas está considerando flexibilizar una de las restricciones más debatidas desde que MiCA comenzó a aplicarse.
Actualmente, las stablecoins emitidas bajo el marco regulatorio europeo son clasificadas como Electronic Money Tokens (EMTs), es decir, tokens de dinero electrónico respaldados por monedas fiduciarias como el euro o el dólar.
Esta clasificación implica que, además de MiCA, también deben cumplir con la normativa europea sobre dinero electrónico y servicios de pago (PSD2), la cual establece que el dinero electrónico no puede generar intereses.
Como consecuencia, cualquier stablecoin regulada bajo este esquema tiene prohibido ofrecer rendimientos o incentivos financieros similares a los de un depósito bancario.
El objetivo es impulsar las stablecoins en euros
Uno de los grandes retos que enfrenta Europa es la escasa presencia internacional de las stablecoins denominadas en euros.
Actualmente, alrededor del 99,9% del mercado mundial de stablecoins está denominado en dólares estadounidenses, liderado principalmente por USDT de Tether y USDC de Circle.
Esta situación limita la capacidad europea para desarrollar una infraestructura financiera digital basada en su propia moneda y reduce la influencia del euro dentro del ecosistema blockchain.
Precisamente por ello, la Comisión Europea pretende incentivar el desarrollo de alternativas como EURC y otros proyectos similares que actualmente se encuentran en desarrollo.
Sin embargo, mantener una prohibición absoluta sobre cualquier forma de remuneración podría reducir el atractivo de estas stablecoins frente a productos emitidos en otras jurisdicciones donde las reglas son más flexibles.
La innovación europea podría verse limitada
Desde la industria consideran que la regulación vigente restringe el desarrollo de nuevos modelos de negocio relacionados con los activos digitales.
Mariona Pericas, directora de Regulación Financiera en finReg360, explicó que la prohibición actual limita significativamente la innovación y la competitividad europea frente a otros mercados.
Según la especialista, las stablecoins reguladas pueden desempeñar un papel importante en áreas como:
- Pagos digitales
- Liquidación de transacciones
- Gestión de tesorería
- Aplicaciones dentro de las finanzas descentralizadas (DeFi)
Sin embargo, impedir cualquier forma de incentivo asociado a estos activos reduce su competitividad frente a soluciones desarrolladas fuera de la Unión Europea.
Además, esta limitación también afecta a determinados productos que existían antes de MiCA, como algunos programas de staking, préstamos o mecanismos de generación de valor desarrollados por empresas del sector cripto.
Como consecuencia, parte de los usuarios termina recurriendo a protocolos descentralizados donde estas funcionalidades sí están disponibles.
TE PUEDE INTERESAR: Mejor exchange de criptomonedas con licencia MiCA en 2026
Europa quiere evitar que las stablecoins sustituyan a los depósitos bancarios
Aunque la Comisión Europea estudia flexibilizar las reglas, el objetivo no pasa por convertir las stablecoins en productos de ahorro.
Los reguladores mantienen una línea clara: las stablecoins deben funcionar principalmente como un medio de pago y no como un instrumento de inversión.
Según Pericas, cualquier posible remuneración debería cumplir varias condiciones:
- Ser limitada.
- Mantener total transparencia para el usuario.
- No afectar el derecho de reembolso al valor nominal.
- No comprometer las reservas que respaldan el token.
- No incentivar que los clientes minoristas adquieran stablecoins únicamente para obtener rentabilidad.
En otras palabras, Bruselas busca encontrar un equilibrio entre incentivar el uso cotidiano de estos activos sin alterar la naturaleza del dinero electrónico regulado.
Estados Unidos marca el camino con recompensas por uso
El debate europeo coincide con los avances regulatorios que se están produciendo en Estados Unidos.
Allí, tanto demócratas como republicanos han alcanzado un consenso para permitir que los emisores de stablecoins puedan ofrecer recompensas vinculadas al uso activo de estos activos digitales, aunque no intereses tradicionales por simplemente mantenerlos en una cartera.
Este enfoque establece una diferencia importante.
Las empresas podrían incentivar que los usuarios utilicen stablecoins para realizar pagos, transferencias o determinadas operaciones, pero no ofrecer una rentabilidad garantizada similar a una cuenta bancaria.
Desde finReg360 consideran que este modelo podría servir de referencia para la futura actualización de MiCA.
Entre las opciones planteadas destacan:
- incentivos comerciales;
- beneficios asociados al uso del servicio;
- mecanismos limitados de distribución de valor.
No obstante, subrayan que estas recompensas nunca deberían presentarse como un producto de inversión ni depender de estrategias de gestión de reservas que impliquen asumir riesgos incompatibles con la estabilidad del activo.
Reino Unido también apuesta por incentivar el uso de stablecoins
Europa no es la única jurisdicción que analiza cambios regulatorios.
El Reino Unido también trabaja en un nuevo marco legal destinado a impulsar las stablecoins denominadas en libras esterlinas.
El borrador regulatorio contempla igualmente la posibilidad de que los emisores puedan ofrecer recompensas relacionadas con el uso de estas monedas digitales, siempre manteniendo el principio de que no deben convertirse en un instrumento de ahorro o inversión.
El objetivo británico es favorecer la adopción masiva de las stablecoins como herramienta para pagos cotidianos, un mercado que actualmente continúa siendo reducido dentro del país.
La coincidencia entre Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea refleja una tendencia regulatoria común: favorecer la utilidad práctica de las stablecoins sin alterar su función principal como medio de intercambio.
La consulta pública definirá el futuro de MiCA
La consulta impulsada por la Comisión Europea permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre.
Durante este periodo, empresas del sector, entidades financieras, especialistas regulatorios y otros participantes podrán enviar sus propuestas sobre cómo debería evolucionar el marco normativo.
Las respuestas recopiladas servirán como base para las futuras modificaciones de MiCA previstas entre 2028 y 2029.
Aunque todavía no existe una decisión definitiva, el hecho de que Bruselas haya incorporado esta cuestión dentro de la revisión oficial demuestra que la posibilidad de flexibilizar las reglas ya forma parte del debate regulatorio europeo.
TE PUEDE INTERESAR: USDT y MiCA Europa 2026: qué cambia el 1 de julio y cómo afecta a LATAM
Un cambio que podría redefinir el mercado europeo de stablecoins
La posible eliminación de la prohibición absoluta sobre la remuneración de las stablecoins representa uno de los debates más importantes para el futuro del ecosistema cripto en Europa. Si finalmente prospera una reforma inspirada en los modelos que ya analizan Estados Unidos y Reino Unido, los emisores podrían disponer de nuevas herramientas para incentivar el uso cotidiano de estos activos sin convertirlos en productos de ahorro.
Para la Unión Europea, el desafío consiste en fortalecer la competitividad de las stablecoins en euros, fomentar la innovación y consolidar una infraestructura de pagos digitales capaz de competir con el dominio de las monedas estables vinculadas al dólar. Las decisiones que surjan tras la consulta pública podrían marcar el rumbo del mercado europeo durante los próximos años y definir el papel que desempeñarán las stablecoins dentro del sistema financiero digital del bloque.






































































